Me sostienes…
Huraño,
como si temiera
arriesgarme a ser feliz,
invadido por el miedo
a que esto no sea verdad,
a que tanta luz
se haga noche
en el momento más hermoso,
a no ser capaz
de corresponder tu sonrisa
con sonrisa.
Mi silencio
se llena de ti
y entonces, amor,
no hay espacio
para mis dudas.
Loco enamorado,
revestido de esperanza
y de confianza
porque tus brazos
me sostienen
Y tu ternura
me hace fuerte.
Y esta fe compartida
que coloca a Dios
en el centro de nuestras vidas
nos une,
nos deleita,
nos da norte.
Amor…
Hola he pasado por tu blog de casualidad, amo la poesia, me gusto mucho lo que escribiste.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo