El
narcisismo grita; la autoestima habla bajito
El narcisismo grita: “mírame”.
La autoestima susurra: “aquí estoy”.
Uno se infla por
dentro…
el otro se afirma por dentro.
El narcisista necesita
ser admirado.
La persona con autoestima puede ser corregida… y seguir en pie.
Decía Carl Jung: “Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma.”
Jesús no necesitó
demostrar quién era.
Sabía de dónde venía… y hacia dónde iba.
Eso también es autoestima espiritual.
Menos máscaras.
Más verdad.
Síguenos en YouTube
@GRATAVIDA
No hay comentarios:
Publicar un comentario