martes, junio 30, 2026

Qué le pasó a ese muchacho para llegar hasta ahí

 Antes de juzgar a un adolescente que ha cometido un delito, hagámonos una pregunta:

¿Qué historia carga ese muchacho?


En República Dominicana, siete de cada diez adolescentes recluidos por conflictos con la ley vivían en condición de calle cuando fueron detenidos.

Muchos abandonaron la escuela.
Algunos ni siquiera saben leer o escribir.
Y, según los especialistas, hay jóvenes que nunca recibieron un abrazo de su familia.

Entonces buscaron pertenecer a algún lugar.
Y la banda les dio lo que el hogar no pudo dar:
identidad,
protección,
un nombre,
aunque fuera a un precio terrible.

Eso no justifica el delito.
Las víctimas merecen justicia.

Pero si solo castigamos y no sanamos las heridas que llevaron a esos jóvenes hasta allí, seguiremos produciendo nuevas víctimas y nuevos victimarios.

La Biblia nos recuerda:
"El Señor está cerca de los quebrantados de corazón." (Salmo 34:18)

Quizá la pregunta no sea únicamente:
¿Qué hicieron?

Sino también:
¿Qué les pasó para llegar hasta ahí?

Porque una sociedad verdaderamente justa no solo corrige el mal.
También trabaja para que menos niños tengan que buscar una familia... en una pandilla.

GRATA VIDA.

No hay comentarios: