¿Y si el miedo no fuera el problema?
Todos sentimos miedo.
Miedo a una enfermedad.
A perder el trabajo.
A una crisis familiar.
A lo desconocido.
La terapeuta Soraya Lara de Mármol recuerda que el
miedo tiene una función: protegernos. Nos prepara para actuar ante un peligro
real.
Pero cuando el miedo dirige nuestra vida, deja de
protegernos... y empieza a limitarnos.
¿Qué hacer?
Primero, identifica qué lo activó.
¿Qué pasó?
¿Qué pensamiento apareció en tu mente?
Luego, haz una pausa y respira profundamente. Una respiración
lenta ayuda a calmar el cuerpo antes de que el miedo tome el control.
Y, sobre todo, recuerda esta promesa de Dios:
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino
de poder, de amor y de dominio propio." (2 Timoteo 1:7)
No se trata de vivir sin miedo.
Se trata de que el miedo no decida por ti.
GRATA VIDA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario