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domingo, agosto 12, 2012

Liderazgo / Necesitas consejeros

"Prefiero estar con maestros buenos y fieles que me corrigen y reprenden, a estar con hipócritas que me adulen y aplaudan" (Martín Lutero).


La bendición de consejeros


"Donde no hay buen consejo, el pueblo cae, 
pero en la abundancia de consejeros está la victoria"
(Prov 11:14 - LBLA).

En la porción de hoy se nos invita a reflexionar en dos posibles desenlaces en la historia de un mismo pueblo: la derrota o la victoria. La diferencia entre una y otra no está en la falta de un líder que guíe al pueblo, sino en la falta de consejeros. La existencia de consejeros presupone una apertura por parte de aquellos que están en autoridad, a escuchar otras opiniones que puedan enriquecer la perspectiva que tienen de las cosas. No libra al líder de la necesidad de tomar las decisiones que cada situación requiere; mas la abundancia de consejeros le permitirá realizar esas decisiones dotado de toda la información pertinente, luego de considerar cuidadosamente cada aspecto de los temas a tratar.
Por esta razón, un buen líder siempre se rodea de consejeros sabios. No obstante, hay una tendencia entre los que tienen autoridad en la iglesia a actuar en forma totalmente unilateral. No cabe duda de que este tipo de liderazgo es mucho menos problemático que aquel estilo que demanda el esfuerzo de escuchar y considerar cuidadosamente las opiniones de los demás. Sin embargo, este primer estilo expone al pueblo a los caprichos y a las limitaciones de una sola persona, y acaba por producir situaciones donde toda la congregación flaquea por las decisiones del líder. Se presta para el abuso de poder típico de aquellos que no tienen la obligación de rendirle cuentas a nadie.
Para trabajar rodeado de buenos consejeros hacen falta varias cosas. En primer lugar, el líder debe tener un espíritu enseñable. Cuando un líder cree que nadie puede enseñarle nada, porque su sola posición de líder lo convierte en autoridad en cualquier tema relacionado con la iglesia, entonces no le dará ningún valor a la opinión de los demás. En su corazón tendrá la convicción de que nadie puede entender ni hacer las cosas como las hace él, y esto lo cerrará a toda comunicación productiva con sus hermanos.
En segundo lugar, un líder deberá rodearse de un grupo de personas que le ofrezcan una variedad de opiniones y perspectivas sobre los asuntos de la iglesia. Muchos líderes han formado un grupo de consejeros que le asesoran, pero para ello seleccionaron solamente a aquellas personas que piensan exactamente igual que ellos. En ese grupo, naturalmente, siempre existe unanimidad de criterio porque todos concuerdan absolutamente con el líder. Quizás, en este grupo se sobreentiende que solamente hay apertura para escuchar a los que opinan de igual manera que el pastor.
En tercer lugar, parra aprovechar bien a los consejeros, el líder deberá escucharlos con atención y mostrar el mayor respeto por sus opiniones, aun cuando estás sean contrarias a sus ideas. Se ganará el respeto de su gente cuando ellos sientan que son parte de un equipo donde se permite la libre expresión de ideas, sin importar cuán diferentes sean a las del líder. La riqueza de tener diversidad de consejeros es que la perspectiva conjunta de todos nos acerca a una visión más realista de las cosas.

(Tomado de: Shaw,  Christopher: Alza tus ojos; Desarrollo Cristiano Internacional, Costa Rica).

sábado, enero 21, 2012

Liderazgo / Seis componentes básicos



Seis ingredientes del liderazgo según Warren Bennis

Warren Bennis, quien fuese profesor de administración de empresas en una universidad de California (Southern), presenta lo que considera seis ingredientes básicos del liderazgo.

VISIÓN. Un líder tiene una idea clara sobre lo que quiere hacer -profesional y personalmente- y la fuerza para persistir en caso de contratiempos, e incluso de fracasos.

PASION. Un líder tiene una pasión fundamental por las promesas de la vida, una pasión particular por una vocación, profesión, proyecto, acción. Un líder ama lo que hace. Y yo, mt, diría: lo ama con todo...

INTEGRIDAD. Su integridad se deriva del conocimiento de sí mismo, franqueza y madurez. Conoce sus fuerzas y sus debilidades, actúa de acuerdo con sus principios y ha aprendido por experiencia cómo aprender de los demás y trabajar con ellos.

CONFIANZA. Un líder se ha ganado la confianza de los demás. Es un capital frágil. Requiere refuerzos y honestidad.

CURIOSIDAD. Un líder no da nada por sentado, se lo cuestiona todo, escucha los cuestionamientos de otros, quiere aprender lo máximo posible. En mis palabras (mt): el conocimiento es un territorio de conquista permnente.

OSADÍA. Un líder toma riesgo (como Bernabé con relación a Pablo de Tarso). Experimenta y prueba cosas nuevas. Tiene valor.

miércoles, junio 15, 2011

Desde mi estudio / Confianza contra temor

Liderazgo: la confianza, clave para vencer el temor

Milton Tejada C.

En una organización, cuando el que tiene poder no tiene autoridad, podríamos decir que es un “dictador”, entre comillas. Se le hace caso por ser el jefe, por el puesto que ocupa, pero a la gente no le puedes pedir nada más que obedezcan y acaten. Entonces, tenemos que buscar ejecutivos y directivos que tengan autoridad.

Para muchos confrontar es enemistar. Sin embargo, la realidad es que las malas prácticas, los errores, los desaciertos, las ignorancias, las formas equivocadas, deben ser confrontadas si se desea que una persona, organización o empresa logre nuevos niveles de eficiencia y satisfacción.

En ese sentido, compartimos algunas ideas con Marcos Urarte, consultor internacional, quien nos describe algunos elementos del liderazgo. Urarte, del Grupo Pharos de España, fue invitado por el Grupo Delphi y por el Instituto Dominicano de Excelencia y Competitividad Empresarial (IDECEM) y ofreció una conferencia en el Hotel Embajador con la presencia de una amplia representación de diversas empresas.

Milton Tejada MT): Marcos, muchos ejecutivos y personas en la vida diaria huyen la confrontación, aun cuando esta sea justa… ¿a qué podemos atribuirlo?

Marcos Urarte (MU): El ser humano tiene pavor, mucho pavor, a no formar parte de ningún grupo. El ser humano ha llegado a donde está por formar parte de un grupo. El grupo es lo que nos hace fuertes.

Este pavor hace que cuando vemos que ciertas personas tienen un comportamiento que no compartimos, pero tenemos miedo de quedar excluido del grupo, somos capaces de mirar hacia otro lado con tal de no quedar excluido del grupo.

MT: ¿Cómo puedo, en mi empresa, impulsar que haya un nivel de confrontación sin que haya temor… cómo vencer la cultura del temor?

Urarte nos contesta indicándonos algunas pautas.

MU: Si tú eres un alto ejecutivo, para que el resto ejecutivos de mandos intermedios tengan un cierto comportamiento, tú tienes que ser el modelo, tienes que generar confianza en ellos. Ellos, de alguna manera, tienen que estar convencidos de que ante cualquier idea tuya, si alguien cree que hay otra alternativa, tienen que tener la libertad de decírtelo, con todo el respeto.

Eso no significa que la decisión que tomes sea la de todo el mundo. Sin embargo, tú me pagas porque crees que mis ideas son valiosas. Una vez que hayas reflexionado, la decisión que tomes yo la aceptaré como mía. Tienes que generar esa confianza.

En cambio, si cuando te digo algo, absolutamente me descalificas, me dejas en ridículo, me das un no autoritario, y más delante de la gente, después no me pidas que aporte ideas.

Si eres, como mínimo, coherente, equitativo y de alguna manera generas confianza, tu equipo será así, y si un ejecutivo tuyo no actúa así, tienes que cambiarlo o despedirlo, nos pagan para tomar decisiones, y para mí el despedir es la última alternativa, pero es imprescindible de cuando en cuando hacerlo.

MT: ¿Cuáles son, entonces, los fundamentos del liderazgo?

MU: Dos palabras que utilizamos desde el tiempo de los romanos: “autoritas” y “potestas”. La potestas es el poder que tienes en función del cargo que estas ocupando, es lo que pone en tu tarjeta, la potestas siempre es temporal, cuando pierdes tu posición, pierdes el poder sobre los otros. Por ejemplo, yo soy director comercial, yo tengo poder, potesta sobre los comerciales, porque lo pone en mi tarjeta, cuando dejo el cargo, pierdo el poder.

¿Qué es la autoritas? Es el poder que tienes independientemente de la posición que estés ocupando.

Un ejemplo, la película El Gladiador. El protagonista, al principio, tiene poder y tiene autoridad. Tiene poder porque es un general del ejército romano, pero también tiene autoridad porque sus soldados lo seguirían al infierno, no por ser general, sino por ser él. Es decir, le siguen no por el cargo que tiene.

En ese momento, tiene poder y tiene autoridad, es un líder.

Avanza la película, pierde el poder y cae en un nuevo colectivo, el de los gladiadores, cae esclavo. Recupera la potestas, el poder, porque la autoridad siempre fue con él. Nadie le dice a los gladiadores: “Este va a ser nuestro jefe”, pero su autoridad se acaba imponiendo.

En una organización, cuando el que tiene poder no tiene autoridad, podríamos decir que es un “dictador”, entre comillas. Se le hace caso por ser el jefe, por el puesto que ocupa, pero a la gente no le puedes pedir nada más que obedezcan y acaten. Entonces, tenemos que buscar ejecutivos y directivos que tengan autoridad.