Desde la cocina:
Una economía que se calienta en medio de la pasta política
Desde la cocina:
Una economía que se calienta en medio de la pasta política
Reproduzco para nuestros lectores un artículo de la escritora española Isabel Pavón, publicado en el boletín electrónico “Protestante Digital”, quizás tenga alguna lección para nuestra realidad electoral.
Cuento para época de elecciones
Me encuentro en la página 125 del libro de relatos breves “Un león en la cocina”, de Julia Otxoa.. Como me parece interesante y divertido a la vez, y además estamos en campaña electoral, lo comparto con ustedes:
“The right man in the right place!”, exclamó con voz solemne el primer ministro desde el balcón del Parlamento. Con esta frase se daba comienzo oficial a la campaña electoral en Marivaudage, pequeño país al sur de Francia.

El sector agropecuario es el gran ganador del DR-CAFTA
Debe diseñar una estrategia que le permita aprovechar la gran oportunidad que constituye el mercado de EEUU
Fernando Ocampo, costarricense. Licenciado en Derecho, especialista en temas de comercio exterior y tratados comerciales. Participó en el proceso de negociación con Estados Unidos, desde la Dirección de Comercio Exterior de Costa Rica. Tiene una opinión: el sector agroindustrial –incluyendo el agrícola- es el gran ganador del DR-CAFTA.
Señala que las importaciones de productos agroindustriales desde Estados Unidos han mostrado un crecimiento sostenido del 10% en los últimos años y equivalen al 11% del consumo total de los norteamericanos, explicó el experto costarricense Fernando Ocampo.
Ocampo, quien dictó una videoconferencia con el tema de “Requerimiento de los EEUU para importar los productos y bienes agroindustriales bajo el DR-CAFTA”, señaló que el 10% de la población de Estados Unidos es de origen latino –cerca de 30 millones de consumidores- y dijo que constituye un mito el pensar que ese es un mercado sólo para las grandes empresas dominicanas, ya que el 95% de las empresas que exportan a Estados Unidos son pequeñas y medianas empresas y la tercera parte de este total son empresas con menos de 20 empleados en sus nóminas.
“Es un reto de los exportadores aplicar procesos que le den valor agregados a nuestros productos”, dijo Ocampo, quien explicó que hay una serie de elementos que indican que el mercado de Estados Unidos constituye una gran oportunidad para las agroindustrias dominicanas y de Centroamérica.
Su exposición
En la sala de proyección digital de la PUCMM, Ocampo habló ante un selecto grupo de técnicos, funcionarios y empresarios. Abordó tres aspectos: 1. Tendencias del consumo en los Estados Unidos; 2. Cláusulas del DR-CAFTA que impactan las exportaciones de productos agrícolas y agroindustriales de RD a Estados Unidos; 3. Principales requerimientos para exportar a los Estados Unidos (lo cual abordaría más ampliamente después).
1. Tendencias del consumo en Estados Unidos
Entre los elementos que deben tomar en cuenta los productores agroindustriales dominicanos señaló el hecho de la preferencia creciente por los alimentos “seguros” que son aquellos que provienen de buenas prácticas agrícolas y de manufactura, nuevas tecnologías de empaque y con información adecuada.
Además, la tendencia a la sustitución de la comida rápida por comida sana, basados en motivos de salud. Aseguró que una característica del consumo de productos agrícolas en Estados Unidos es la de una mayor presencia de productos orgánicos en las grandes cadenas de supermercados –en lo cual República Dominicana tiene experiencias muy positivas- así como la existencia de nichos de mercado basados en el factor étnico.
Además:
· Los alimentos preparados aumentan su presencia en los supermercados, en lo cual es clave (para el exportador): preparación, presentación y portabilidad.
· Mayor exigencia de los consumidores norteamericanos en cuanto a calidad, precio, seguridad en el consumo;
· Mayor presencia de productos orgánicos en las cadenas de supermercados;
· Nichos étnicos de mercados.
Esta videoconferencia forma parte de un ciclo organizado por la Dirección de Comercio Exterior (DICOEX) junto a la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), el Instituto Superior de Agricultura (ISA) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
2. El gran ganador
Ocampo aseguró que agricultura y agroindustria constituyen los grandes ganadores del DR-CAFTA. “Se les garantiza que no volverán a pagar impuestos, se abren nuevas oportunidades exportadoras, se eliminan barreras incluso sanitarias y se abren puertas a la cooperación”, expresó el experto.
Señaló que, además, los mercados internos de los productores agropecuarios tienen un alto margen de protección. “Son mercados protegidos por varias razones: hay plazos y mecanismos para el ajuste gradual de ciertos sectores, períodos de gracia, salvaguardias especiales, entre otras medidas”.
“Es cierto que el tratado no significa una Orden de Compra de nuestros productos, pero ofrece oportunidades de negocios con los Estados Unidos”, explicó Ocampo.
Hizo énfasis en las medidas defensivas que prevé el DR-CAFTA. “Si uno analiza la combinación de elementos dentro del acuerdo hay un escudo importante para que los productores locales puedan enfrentar la competencia proveniente de Estados Unidos”, y mencionó como ejemplo de este “escudo” los períodos de gracia los cuales consideró que hay que aprovechar “para tomar medidas que le permitan al país mejorar la competitividad”.
Dijo que el tratado es asimétrico en el sentido de que Estados Unidos ofrece acceso prácticamente irrestricto a los productos provenientes de Centroamérica y República Dominicana, mientras que en la región hay un 18% de productos que están en las llamadas canastas de desgravación.
Al abordar el tema de los subsidios, señaló que lo ideal es que estos no existieran y que es enorme cantidad de dinero que Estados Unidos dedica a este renglón, pero indicó que se concentran en trece productos, entre los cuales se encuentran el trigo, el algodón, el maní y el maíz amarillo, algunos de los cuales no se producen en la región.
“Si los Estados Unidos le quitan el subsidio al trigo, el pan aumentaría hasta en un 300%”, afirmó el experto. Es decir que “los subsidios hay que verlos caso por caso, porque dependen de las circunstancias, los consumidores son beneficiados por algunos de estos subsidios”.
En síntesis, las razones esbozadas por Ocampo para decir que el sector agropecuario es el gran ganador son:
· Apertura inmediata, se garantiza que no se volverá a pagar impuestos;
· Oportunidades exportadoras;
· Barraras no arancelarias y sanitarias que hoy se enfrentan y que el tratado elimina;
· Cooperación;
· Plazos y mecanismos para el ajuste gradual de ciertos sectores;
· Plazos más largos para la eliminación de los aranceles;
· Períodos de gracia;
· Desgravaciones no lineales;
· Salvaguardias especiales;
· Eliminación de los subsidios a la exportación de productos agrícolas en comercio bilateral.
Milton Tejada C.
tejadamilton@yahoo.com
El Decreto 677-07 tiene argumentaciones frágiles, difíciles de sostener para un Gobierno que se pretende eficiente, fáciles de disponer para un Gobierno que se asuma populista, a la caza de votos y en la lucha por evitar confrontaciones sociales. Sin embargo, sus repercusiones de largo alcance todavía están por definir.
Considerando Uno. Es cierto, es deber del Gobierno disponer todo tipo de iniciativa en interés de asegurar el abastecimiento de combustibles a precios razonables. En donde se equivoca el Decreto es en considerar que este deber debe aplicarse unicamente al transporte de pasajeros y cargas. Las actividades productivas también requieren precios razonables. Los dominicanos -supuestamente iguales ante la Constitución y las leyes- también quieren precios razonables. Por lo tanto, disponer precios "razonables" para un segmento de la vida nacional es "irrazonable".Considerando Tres. Olvida el redactor del Decreto -queremos suponer que no vino de la mano del Presidente Fernández- que el incremento en los precios del gasoil no sólo impacta "significativamente" al transporte de pasajeros y cargas, sino toda actividad productiva. Y que el impacto en la producción nacional -por ejemplo- repercute en el bolsillo de los más pobres. Olvida el redactor -o quiere olvidar- que gran parte de la producción agropecuaria e industrial tiene por uno de sus insumos básicos los hidrocarburos, especialmente el gasoil.
Considerando Cinco. Un argumento tomado por el pelo: que el transporte de carga y pasajeros representa un componente importante de la economía dominicana, alcanzando una ponderación de 3.9% del PIB... pero hay sectores con una mayor ponderación y no recibirán ese beneficio. La candidez del argumento hace sonreír. La medida, según los industriales, parece que busca evitar huelgas y ganar adeptos por sólo tres meses, pero no enfrenta realmente el problema, sino crea más distorsiones a la economía". Manuel Diez Cabral, presidente de los industriales, señaló que "lo que puede provocar es una ganancia directa para los bolsillos de los empresarios del transporte en detrimento de la economía nacional y de la sociedad en general”.
DEL CUERNO DE LA ABUNDANCIA A INHOSPITOS DESIERTOS
Hace dos años el editorialista del Periodico Hoy (Octubre, 2005) escribio un editorial titulado "Ironias", en el cual, al referirse al Día Mundial de la Alimentación, señala que es necesario ocuparse del tema de
En lo particular considero que, junto a la guerra y el divorcio, el hambre es la tercera gran derrota del género humano.
Añado a la reflexión del editorialista el hecho de que la geografía de la malnutrición, que es distinta de la geografía del hambre, se hace también expansiva por factores de orden educativo, cultural. ¿Cuántas veces hemos oído a nuestros niños y jóvenes expresar: yo no como de esto, yo no como de aquello? Hábitos dañinos que arrastrarán toda su vida. “Se jartan, pero no se alimentan”, sentenciaba mi abuelo cuando nos veía ávidos devorar un gran plato de concón con habichuela, haciéndole mohín a las ensaladas y vegetales que estaban sobre la mesa.
Recuerdo los versos de “Hay un país en el mundo” y su “faltan brazos para tanta tierra”. Lo recuerdo porque hoy nuestros campos parecen ser el objeto de una maldición con la cual nadie quiere cargar. La población de nuestras áreas rurales no parece querer ofrecer sus brazos para poner a parir
¿Es nuestra zona rural señal del cuerno de la abundancia? En 1932, cuando dejaba inaugurado el Ateneo Dominicano, Rafael Trujillo Molina señalaba que “estamos en un país pobre con los medios latentes para conjurar
Hoy el panorama es distinto. Las transformaciones económicas son inmensas, pero más aún: las montañas vírgenes, los campos extensos sin cultivar, las llanuras despobladas, parecen convertirse poco a poco en territorio inhóspito, cuyos recursos naturales han servido para la supervivencia o para la acumulación de riquezas fáciles, un país que, de seguir la ruta del desastre, terminará por ser “tumba, féretro, hueco o sepultura”.
Con esta reflexión quiero llegar a una conclusión: no se trata sólo de que nuestros gobiernos vayan más allá de la cantidad en la alimentación y aborden el problema de la calidad, sino de que nuestro pueblo se sacuda de esa somnolencia que más bien parece apuntar, como novela surrealista, a la voluntad de morir que a la voluntad de vivir.
Contrarreforma y resistencia
En el sector energético se ha estado llevando a cabo una profunda contrarreforma. A fines del siglo pasado el Gobierno del PLD impulsó un proceso de privatización del sistema eléctrico nacional y diseñó como estrategia la reducción del Estado a regulador, por un lado, y a controlador de áreas neurálgicas -las hidroeléctricas, por ejemplo- por el otro. Hoy en día el Estado controla cerca del 70% del sistema y, a través de la CDEEE, interviene vigorosamente para apropiarse de una mayor participación.
Es en ese marco en donde se produce la modificación de la Ley 125-01, con el fin de penalizar el hurto de energía -con lo cual los más diversos sectores se mostraron de acuerdo-, pero de paso los legisladores oficialistas colocaron un "impuesto" de 10% a los usuarios no regulados, la mayoría de los cuales pertenecen al sector industrial dominicano. Esta modificación de la Ley General de Electricidad es conocida como la Ley 186-01.
Ahora, dando cumplimiento a lo establecido, se trata de crear el reglamento que haga viable la aplicación de la Ley. Hay quien llegó a afirmar que la aprobación de la Ley se hizo fácil. Sin embargo, existe el peligro de que quienes encabezan la contrarreforma apuesten a fortalecer su posición mediante el mecanismo de "dictar" el reglamento.
Corresponde a la Comisión Nacional de Energía (CNE) el encabezar el proceso de elaboración de dicho reglamento, para lo cual tiene hasta fines de octubre. Este reglamento, una vez presentado, debe ser aprobado por el Poder Ejecutivo. Terreno movedizo.
Terreno movedizo porque no se sabe a ciencia cierta si, dada la forma excluyente en que se están manejando algunos aspectos de la vida nacional, los usuarios del sistema eléctrico tendrán la oportunidad de participar con sus planteamientos en la elaboración del reglamento (especialmente los grandes usuarios del sector industrial).
Terreno movedizo por la prisa que manifiestan algunas instancias en aprobar el reglamento.
En ese sentido, la Asociación de Industrias de
El sector productivo ha señalado, en reiteradas ocasiones, que el tema energético constituye un pesado fardo sobre las condiciones de competitividad del sector.
Al parecer de los sectores productivos -especialmente los industriales - todos los asuntos relacionados con el sector eléctrico constituyen temas de vital importancia, ya que el costo de la energía eléctrica constituye el principal escollo para la competitividad de los sectores productivos y del país en general.
Nos preguntamos, de modo obligado, qué tanta resistencia o "aguante" tiene el empresariado nacional que pueda soportar contrarreformas y variaciones en las reglas de juego sin que el tren tome el camino de la quiebra. La participación que solicitan los sectores empresariales no sólo es conveniente -desde el punto de vista político- sino también obligatoria -desde el punto de vista de legitimidad del reglamento-.
Las industrias, como la arepa
A los industriales dominicanos el Gobierno los está considerando “harina” y los ha sometido a “baño María”: fuego por abajo, fuego por arriba, de lo cual posiblemente surja una “arepa” difícil de tragar (porque aunque fue nombrado un Asesor Gastronómico, el Gobierno es en estos menesteres muy mal cocinero).
Reformas fiscales (o incrementos de impuestos); intentos de arbitrios municipales no acordes con las leyes; contrarreforma en el sector eléctrico, conduciendo a una nueva estatización del sistema; trabas en el cumplimiento de lo que
Los estrategas parecen actuar bajo la consigna de que es necesario que cada semana este “fogón” reciba un nuevo “palo de leña”. Para los dirigentes empresariales, se hace agotador su trabajo y tienen que dedicar gran parte de su tiempo a la reacción, al “estar atento a con qué nos vienen esta semana”… la construcción de un aparato competitivo y de una cultura exportadora se hace a contrapelo, cuesta arriba.
Para muestra, prestemos la palabra sobre el tema del Seguro Familiar de Salud, a Marisol Vicens, brillante abogada, quien en su columna de
Afirma que “no sólo se ha violado la ley, los principios democráticos y los compromisos asumidos en el acuerdo, sino que también han lucido indefensos los afiliados del régimen contributivo”. Señala que en diciembre pasado las autoridades entendieron (parecieron entender, creemos nosotros) que las del Sistema de Seguridad Social no alcanzaban para financiar todas las prestaciones del Plan Básico de Salud, por lo que aceptaron su propuesta de iniciar el SFS mediante un plan piloto que estuviera totalmente equilibrado y que fuera un promedio de los planes privados existentes; compromisos adquiridos en el Acuerdo del 19 de diciembre del 2006. Este acuerdo se olvidó y se inventó un “supuesto sistema semiabierto”.
Esta propuesta, según Vicens, “no se ajusta tampoco a las disposiciones de la Ley 87-01, puesto que en el desesperado intento de las autoridades por mantener la promesa de inicio en la fecha prometida, más de 15 resoluciones administrativas han sido dictadas por la SISALRIL, algunas de las cuales son contradictorias con la Ley; lo que ha creado un híbrido que nadie sabe si es “chicha o limonada” o cómo operará”.
“En este frenético ejercicio no sólo se ha violado la ley, los principios democráticos y los compromisos asumidos en el acuerdo, sino que también han lucido indefensos los afiliados del régimen contributivo, a los que se les ha impuesto un nuevo plan de salud, en muchos casos más costoso, sin que entre otras cosas, puedan tener claro quiénes serán los prestadores de salud contratados por sus ARSs a las que estarán afiliados obligatoriamente por un año, cuánto tendrán que pagar de diferencia para recibir los servicios en la forma que los recibían, o cómo podrán evitar dicho pago accediendo vía el nivel de atención primario y quien financiará las atenciones de salud en casos de accidentes de tránsito que el Estado aunque se comprometió a apropiar los fondos, sólo ha prometido cubrir hasta diciembre”, indica la abogada.
Un comentario nuestro:
Durante años se criticó la doble cotización a la que era sometido el empresariado con obligarle a pagar al Instituto Dominicano de Seguridad Social (IDSS) y, a la vez, verse obligado a buscar seguros privados de salud. El Gobierno ha diseñado una estrategia que conduce, parece que sin posibilidad de evitarlo, a una “doble cotización ampliada”. Los trabajadores recibirán un servicio al estilo de muchos servicios “públicos”, es decir, ineficiente, y los empresarios se verán obligados a buscar seguros “complementarios”.
Este camino requiere, sin embargo, para ser enfrentado de un liderazgo empresarial que se manifieste más unido y contundente, menos afanoso de conciliar y de evitar las confrontaciones –que de todos modos busca el Gobierno- (tampoco que vaya al extremo de buscarlas).
Además, hay que saber que no todos los sectores de la “arepa” están sometidos igualmente a intenso fuego, pero sí es el país el que sufre como totalidad productiva o como podría señalar un consultor del que ya todos conocen el discurso: esta estrategia gubernamental no contribuye a la “competitividad sistémica”.
El Gobierno, cabeza del Estado, organiza las instituciones de las Repúblicas. En algunas ocasiones, las iniciativas gubernamentales convierten a las instituciones en organismos inoperantes, que ahogan la posibilidad de sobrevivir de extensos sectores sociales y que, en otros casos, crucifican la iniciativa privada productiva.
Cuando esto pasa, el Gobierno parece estar contra
Todavía no nos encontramos en el auge de ese proceso. Pero hay señales de transición…
Es una de las explicaciones de los estallidos de protestas lo cual constituyen, desde nuestro punto de vista, una voz positiva en el sentido de que esos sectores se resisten a perder a “su” gobierno. Quieren ser gobernados, pero bien gobernados.
Es una de las explicaciones de las pugnas permanentes que encabeza un empresariado que quiere ser competitivo, pero que compara el contexto productivo en que se desenvuelve con el contexto productivo de otras naciones cercanas.
Y entonces, cuando estallidos sociales y pugnas empresariales se vean ante el fracaso de su reacción, de sus posiciones, ante la impotencia… es posible que
La dinámica que actualmente hace periférica a la sociedad y al Gobierno su eje central en torno a lo cual todo gira podría ser revertida: la sociedad se organiza y prescinde de su Gobierno (aunque guarde la formalidad).
La aristocracia gubernamental podrá entonces disfrutar de sus castillos, pero será inoperante para el avance social y no será un servicio al pueblo.
Nosotros no deseamos una “República paralela”. Deseamos un gobierno al servicio de la sociedad, en lo cual lo social sea una construcción de un mayor bienestar para todos.
Nuestro gobierno no sólo resulta caro, sino también poco eficiente para estos fines. En lógica económica: ¿Cuánto estaríamos realmente dispuestos a pagar por el servicio que nos brindan?
Y está el otro lado de la moneda…
No se trata sólo del gobierno y el Presidente, se trata del tipo de sociedad “permisiva” que soporta esta dinámica. La sociedad paga indolente
La carencia de una ciudadanía responsable es una pesada carga sobre todos. Responsable en sus denuncias, en sus exigencias, pero también responsable en el cumplimiento de sus deberes.
Con ciudadanos “menores de edad” no es posible un país diferente y sano…
Discutible, sí, pero parece que tenemos los políticos que nos merecemos.
UNO. ¡Lo dijeron los empleadores!
El Presidente Leonel Fernández y sus estrategias trataron –con cierto éxito mediático- de crear la impresión de que tienen el apoyo del empresariado para la implementación del Seguro Familiar de Salud. Además, de paso, la acción de invitar a destacadas figuras del mundo empresarial a palacio –en conversación privada- podría tener la consecuencia de crear grietas al interior de algunas asociaciones empresariales.
Nosotros somos del parecer de que el empresariado cometió un grave error cuando en mayo pasado –ante la imposibilidad de que el SFS entrara en vigencia- permitió con relativa pasividad que el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) fuera suplantado por el Poder Ejecutivo, quien colocó al Vicepresidente Rafael Alburquerque como el encargado de hacer posible que, en 90 días, esto funcionara. El Gobierno, en ese momento, dinamitó la institucionalidad de la seguridad social. Suplantó al CNSS, lo “intervino”, lo dejó inoperante.
Es cierto, plantean voceros empresariales, que hicieron constar en su momento su desacuerdo con el proceder, pero no más. Una constancia. No se pensó, por ejemplo, en un sometimiento de inconstitucionalidad. No se manifestó de modo público y reiterado lo que estaba pasando y, para mayor responsabilidad, el Consejo Nacional de
Sin embargo, la intervención de ayer de algunas organizaciones empresariales deja constancia de esta dinámica de exclusión y de la responsabilidad que pesa sobre los hombros del Presidente Fernández del éxito o fracaso del SFS, del éxito o fracaso de la atención de la salud de los trabajadores, sobre todo de aquellos que hasta este momento sentían que recibían un servicio –con limitaciones- pero adecuado. Dijeron:
“Es lamentable que se trate de dar la impresión de que el sector empleador no está unificado, y que a través de la invitación a un grupo de respetables empresarios para presentarles los detalles del Seguro Familiar de Salud, se quiera violentar la institucionalidad que el empresariado ha defendido durante muchos años.
“Al igual que estos empresarios, las organizaciones empresariales que firman esta declaración, queremos ratificar nuestro apoyo al inicio del Seguro Familiar de Salud y requerimos que el mismo entre en vigencia con las debidas garantías de servicios de calidad para nuestros empleados, que en su gran mayoría hoy cuentan con servicios privados de salud.
“En ese sentido, al igual que estos empresarios, reclamamos que los inconvenientes que han impedido el inicio del Seguro Familiar de Salud estén resueltos y que nuestros sectores estén debidamente informados acerca de las soluciones propuestas por el Estado a los problemas que han detenido su entrada en vigencia.
“Por todo lo anterior reiteramos la necesidad de que la implementación del Seguro Familiar de Salud cumpla con el Principio de Participación de la Ley 87-01, para que sean incluidas en la discusión de este tema las organizaciones que representan al Sector Privado. Por ello el empresariado solicitó la realización de vistas públicas a la Cámara de Diputados cuando se abocaban al conocimiento de la reforma de la Ley de Seguridad Social”
¿Le importa al Gobierno la participación del sector empleador en la consulta y/o toma de decisiones en torno al tema de la salud/seguridad social? Algunos comunicadores pro-gobierno ya no se conforman con el camino de la beatificación del Gobierno, sino que ahora toman el camino de la satanización del empresariado. Deberían los estrategas en comunicación del Gobierno tener mucho cuidado con este sendero que no contribuye en nada al bienestar social y a la gobernabilidad…. Porque no se trata de ángeles y demonios.
DOS. ¡Lo dijeron en el periódico!
Nosotros preferimos apartarnos de este mundo de ángeles y demonios.
Veamos algunos titulares de los periódicos de hoy.
Hoy: Empresarios piden información SFS
El viaje
La democracia no es un fin, es un viaje en el que todos debemos acomodarnos y dar y ceder, y al mismo tiempo, recibir. Desde el momento en que el conductor impone la ruta, la velocidad y las condiciones, cesa la comodidad para los pasajeros.
En el caso del seguro familiar de salud, lo que se le ha pedido a unos pasajeros es que paguen por la guagua completa sin protestar y hagan lo que mande el chofer sin reclamar. El pasaje lo comienzan a cobrar en unos días y se desconoce la ruta, las paradas y si la guagua tiene gasolina para hacer completo el viaje.
No solamente eso, sino que el conductor se buscó a unos señores que no viajan en guagua para que le digan a los pasajeros que todo va a salir bien. Ojalá.
Inés Aizpún trata el tema en forma de preguntas y respuestas, de un modo conciso:
Cinco preguntas
1. ¿Se han opuesto alguna vez los empresarios a la entrada en vigor de
Nos preguntamos si no avanza, agachada en el escenario electoral, una crisis de carácter económico-social.
En abril del año pasado -2006- vimos que el Gobierno dominicano se encaminaba hacia una nueva reforma fiscal o, más bien, impositiva. Funcionarios como Temistocles Montas y Vicente Bengoa se empeñaron en desmentir tal percepción. Claro, estábamos en tiempos de elecciones y más que como parte del equipo que conduce el Estado se manifestaron como políticos en busca de votos. El tiempo nos dio la razón. No sólo hicieron una nueva reforma fiscal –la tercera en dos años y medios- sino que la misma tuvo un costo oneroso para diversos sectores productivos (tanto que han tratado de enderezar el entuerto a menos de seis meses de torcido el rumbo).
El 70% de los ingresos del Estado proviene de impuestos indirectos, que los paga la población como consumidor final. Sólo el 30% de los ingresos proviene de impuestos directos.
Las regulaciones al sistema financiero se fortalecieron luego del 2003, pero se redireccionó el crédito y en la actualidad el 60% va al consumo y no a la producción para las exportaciones. El Banco Central está pagando más de 35 mil millones de pesos anuales de intereses por certificados ¿Hasta dónde crecerá esa burbuja?
La deuda externa sigue creciendo. Cada mes el Congreso Nacional aprueba préstamos para proyectos en marcha, como el Metro, que al final no sabemos cuánto debe el país por ese moderno sistema de transporte. Generalmente los créditos de exportación o préstamos para pago a suplidores son onerosos”.
En medio del teatro electoral… ¿Avanza agazapada la crisis?
No te hagas despreciable (o la carga de los prejuicios)
Jaime Fernández, columnista que escribe en ProtestanteDigital.com, en su columna “Con otro Ritmo”, difunde la siguiente anécdota:
- “¿Cual es el problema?” Le preguntó la azafata...
- “¿Usted no lo ve?” Le dice la señora, “Me colocó al lado de un negro, yo no puedo viajar tantas horas al lado de alguien tan despreciable, déme otro lugar”
La azafata le dijo que esperara, porque todos los lugares del vuelo estaban ocupados, pero de todas maneras iba a ver si había un lugar disponible.
Cuando la azafata volvió, le dijo a la señora “Señora, como sospechaba, no hay lugar en clase económica. Le comenté su caso al comandante y me dijo que no hay lugar tampoco en clase ejecutiva, y sólo nos queda un lugar en primera clase”
Antes de que la señora pudiese hacer ningún comentario, la azafata continuó hablando: “Nunca en la compañía se había concedido un lugar de primera clase a alguien que está en clase económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse al lado de una persona tan despreciable”
Y dirigiéndose al pasajero negro le dijo: “Por lo tanto Señor, si hace el favor, tome todas sus pertenencias porque el lugar de primera clase está esperándole a usted”
Todos los pasajeros alrededor admirados, se levantaron y aplaudieron”, termina la anécdota.
La lección es clara: cuando rechazamos a otros en razón de su color de piel, de su condición socio-económica o política, nos hacemos despreciables.
La dinámica de Dios es otra, aceptándonos como somos, moviéndonos a desarrollar nuestro potencial, nuestra imagen de El en nosotros, a caminar junto a otros. Dios nos ama a todos y a todos nos llama.
Por eso, nos hacemos despreciables cuando:
-Rechazamos al haitiano, por el color de su piel, por su procedencia;
-Rechazamos al dominicano que procede de los barrios y que “se le ve por encima de la ropa la miseria que tiene”;
-Rechazamos al rico porque “ese, sin duda, debe ser algún ladronazo”;
-Rechazamos al de otra preferencia política, porque quienes dirigen la parcela con la que simpatizo nos han hecho creer que “esos” son los responsables “de todos los males de la nación”;
-Rechazamos al joven por ser joven…
Milton Tejada C.

Los menores son capaces de delitos mayores
En junio pasado leí -hace un mes- un editorial del periódico Hoy que externaba su preocupación por el incremento de la participación de menores de edad en actos delictivos (“Preocupante” – Hoy – 12 de Junio, 2007) y que se hace eco de declaraciones del Jefe de la Policía, Bernardo Santana Páez, quien afirmó que en nuestro país menores son responsables (la negrita es nuestra) de un 30% de los delitos que se cometen.
“Siempre hemos entendido que la minoría de edad es una referencia arbitraria, basada en premisas que no toman en cuenta el desarrollo mental del individuo, su capacidad para actuar con el debido discernimiento”, señala el editorial.
E indica que el Código del Menor crea en los menores la sensación de inmunidad ante la ley y
Este es un supuesto inaceptable. Viene a cuento una reflexión hecha por Wenceslao Calvo (ACPress Noticias – España) en torno a que en España algunos menores han sido hallados culpables de asesinatos, más propios de sicarios mafiosos o psicópatas sin conciencia que de personas que todavía no han alcanzado la mayoría de edad.
Calvo nos deja pensando sobre qué sentido tiene el Código del Menor (su reflexión vale para España y para República Dominicana).
“Y es que la Ley del menor sería perfecta si siempre se diera esta hipótesis: que un menor es capaz de cometer delitos menores, de la misma manera que un mayor es capaz de perpetrar delitos mayores. Es decir, si hubiera una equivalencia entre la edad y la gravedad del delito, de modo que los menores de edad serían potencialmente sujetos de trastadas y gamberradas propias de la edad”, señala Calvo.
Y añade: “Pero desgraciadamente las cosas no son tan sencillas, porque la maldad humana, que parece ir en aumento, también comienza a despertarse cada vez en época más temprana, de manera que nos encontramos con menores que son protagonistas de delitos propios de mayores. Y aquí es donde la Ley del menor entra en una contradicción, porque ¿cómo aplicar una condena menor a alguien que ha cometido un crimen mayor, aunque sea menor? (las negritas son de Calvo). La capacidad de cometer un crimen mayor es indicio de que, en algún sentido, ya no estamos ante un menor, aunque cronológicamente lo sea. Y si lo tratamos como a tal, la que sale perjudicada es la justicia”.
El supuesto de que los menores sólo cometen delitos menores es falso. Muchos menores –de edad- son capaces de delitos mayores y su deuda con la sociedad, por lo tanto, es mayor, pero además son alentados por la sensación (o realidad) de impunidad. Parecería que a un menor "todo le está permitido" pero -parodiando a Pablo de Tarso- no todo le es conveniente.
Sólo pido una cosa: reflexiones mayores para problemas mayores.
“La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella” Adolphe Thiers (1797-1877)
Sin derecho a queja (dos)
El lunes de la semana pasada comentamos –a partir de un artículo de nuestra amiga Tahira Vargas- una de las dimensiones que explican la violencia: la socialización masculina. Comenzamos a introducir otra explicación –a partir de expresiones de nuestra prensa escrita-: el inaceptable nivel de exclusión social.
Hoy leemos un artículo de Osvaldo Santana, director de CDN-Televisión, quien en
Este, el de la inequidad social, es un tema pendiente de casi todos los gobiernos de América Latina. Sin embargo, “mal de muchos, consuelo de tontos”. Ya decíamos que un Gobierno que renuncie o se muestre incapaz de solucionar este tema pierde “autoridad” (y también la legitimidad de la que hablan los politólogos).
Queremos retomar nuestro comentario al artículo-ensayo de Dirk Kruijt y Kees Koonings (“Actores armados y ciudades fragmentadas” (Foreign Affairs / Abril-Junio 2007), quienes señalan que la democracia liberal se sostiene mientras los niveles de “exclusión social” y los niveles de “violencia” sean aceptables y mientras haya equilibrio entre ambos elementos.
Planteo la relación desde otro punto de vista: ¿no será que los niveles inaceptables de exclusión social están llevando a niveles inaceptables de violencia?
El posible fracaso de la convocatoria hecha por el Foro Social Alternativo no indicará automáticamente la “conformidad” de la población con las políticas sociales del presente gobierno o, dicho en la lógica que estamos aquí utilizando, “conformidad” con el nivel de exclusión social existente (así como el posible éxito de la convocatoria no indica que sus organizadores tengan capacidad de movilizar la población que acate el llamado).
Los gobiernos apenas han logrado, en el mejor de los casos, construir una maqueta hermosa de sus planteamientos de políticas sociales, efectos demostrativos no duraderos, sostenidos en la voluntad más que en la institucionalidad, carentes de una visión consistente de país a largo plazo y provocando permanentes desequilibrios en el ejercicio de ejecución del Presupuesto Nacional. En definitiva, políticas sociales que no superan el nivel del asistencialismo y de acudir a las emergencias, sin prevenirlas.
Nos encontramos ante el fenómeno de un Estado ausente en la respuesta a las necesidades sociales de los más pobres. En las favelas de Brasil, en las villas de Argentina, en los tugurios de Colombia o en las zonas de Guatemala, parte de la ausencia del Estado es suplida por los traficantes o señores de las drogas. ¿Será este el camino que seguirá República Dominicana?
Aquí, al igual que en Brasil, la pobreza amenaza con poner en ridículo a la democracia dominicana. Los demócratas dominicanos tienen una pregunta pendiente: durante cuánto tiempo es posible que se mantenga una democracia liberal con los grados de desigualdad, pobreza, exclusión social, crimen, drogas y anarquía existentes en nuestra sociedad.
Eduardo Jorge Prats –comentando una opinión de Adriano Miguel Tejada- intenta darnos pistas para una respuesta. Caracteriza dramáticamente la situación de la democracia dominicana y el sistema “clientelar” de partidos y termina con un deseo más que con una descripción de la realidad: “Esta fiesta no puede seguir” (La democracia que necesitamos -
A diferencia de algunas democracias latinoamericanas, en las cuales sus actores políticos –especialmente los partidos- están tratando de construir instituciones y dar respuestas institucionales, en República Dominicana la respuesta es el clientelismo. Y una cultura clientelar parece sostenerse mejor en donde hay pobreza y exclusión social, en donde hay una proporción significativa de la población que no encuentra otro camino para estar “incluida”, aunque sea vía las urnas cada cuatro años.
En ese contexto –y difiriendo de Jorge Prats- lamentablemente, la fiesta sigue y seguirá, porque nuestros políticos parecen estar “borrachos” de clientelismo, de irresponsabilidad en el rendimiento de cuentas (honrosas excepciones). Se han convertido en una entidad “empresarial” autónoma, son “emprendedores”, capaces de correr riesgos, de grandes apuestas y hasta compulsivos jugadores, dispuestos a “perder” una y otra vez.
Para muchos de ellos no existen las fronteras, porque no existen los límites. Nuestro sistema político, nuestra cultura política (la de ellos y la nuestra, como “ciudadanos menores de edad”), es nuestra desgracia…y parte de las explicaciones que podemos dar para la violencia que nos arropa, que todavía nos permite respirar, pero que amenaza con tapar todos nuestros sentidos, inclusive
Milton Tejada C. /
tejadamilton@yahoo.com
Tierra Adentro
3 de Julio, 2007
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”.
Mahatma Gandhi (1869-1948)
Sin derecho a queja
(Uno)
Somos una sociedad violenta. La socialización –así la llaman los psicólogos sociales y algunos antropólogos- se realiza como un proceso que nos prepara para la confrontación, la lucha, la supervivencia, la imposición, el autoritarismo… pero más allá de este proceso, el contexto económico y social en el que nos desenvolvemos es un contexto excluyente, lleno de desconfianza en los actores políticos y sociales, negador de la participación y que ha hecho, en reiteradas experiencias, del diálogo una comedia. En este contexto la convivencia social pacífica no es posible.
Dicho de otro modo: cada sociedad tiene la seguridad que se merece.
Es probable que usted o yo no nos consideremos merecedores de las amenazas e incertidumbres que nos rodean.
Es probable que veamos la violencia como un fenómeno que se reduce a la delincuencia, a la confrontación del ciudadano “decente” con el “delincuente” y de las autoridades (especialmente policiales) con los delincuentes y sus estructuras.
Es probable que el temor a que nos arrope un acto de violencia sea difuso, lejano, un “eso a mi no me pasa” o “no me importa” porque pensamos que todavía no nos toca.
¡Que equivocados estamos usted y yo si así pensamos!
Violencia y socialización
Tahira Vargas , antropóloga, ha publicado un artículo en el período Hoy (“Violencia y masculinidad” – Hoy – 3 de Julio, 2007), en el que se pregunta sobre por qué los hombres, en nuestro país, son los principales agresores. Y apuesta por una hipótesis: la violencia y agresividad que practican los hombres en nuestra sociedad tiene que ver con la construcción de su masculinidad en su socialización desde la niñez.
Sus argumentos parten de la observación de patrones de socialización en donde se plantea que la “no agresión” es, en la práctica, sinónimo de “no varonil”, de “pendejo”. La capacidad de “pelea” y de responder con violencia se constituye en una puerta de entrada para la aceptación en el grupo de sus pares.
Además, el sentido del honor que se les inculca tiende a ser defendido con violencia, la cual se asume como muestra de valentía, relacionada con tres temas fundamentales: familia, territorio y pareja, llegando a implicaciones como el asumir que la pareja es parte de “su territorio” físico, de sus posesiones.
Otro argumento explicativo esbozado por Vargas consiste en la asociación “amor-violencia”. Padres y madres golpean a sus hijos físicamente, generando una legitimación de la violencia desde la afectividad.
Asumimos que estas explicaciones dadas por Vargas a la violencia desde el hombre son válidas, pero insuficientes, sobre todo si tenemos en cuenta que esta socialización de lo masculino fue tan agresiva y violenta ayer como hoy y que, en cambio, la sociedad de hoy se nos presenta más violenta e irracional que la de ayer. ¿O quizás es un círculo creciente y eso explica sus dimensiones de hoy?
Otra faceta: la exclusión y falta de institucionalidad
El Listín Diario , en su editorial de hoy (“Atizando la Violencia” – Listín diario – 3 de Julio, 2007), hace una reflexión sobre los hechos de “violencia” ocurridos en Pedro Brand, comunidad distante a unos 26 kilómetros de Santo Domingo.
Nos dice que “en circunstancias como estas, atizar otros grados de violencia bajo el supuesto pretexto de canalizar “reivindicaciones populares”, es abrir una cancha mayor a la acción delictiva, no sólo de los profesionales de la violencia sino de aquellos ciudadanos, convertidos en turbamulta, que aprovechan el caos y la falta de autoridad para perpetrar libremente atentados contra la propiedad, siempre perjudiciales al pueblo”.
¿Qué quiere decir el editorialista con “circunstancias como estas”? En el párrafo previo apunta a una respuesta al indicar que “el país sufre una vorágine de delincuencia en la que los malhechores hacen de las suyas, poniendo en jaque a las autoridades y atemorizando, impunemente, a la población” y añade que a esto se une el alza en los precios de artículos de gran consumo.
Ve una intención: “calentamiento” para una huelga general y concluye lleno de buenos deseos: “Ojalá que la ciudadanía sensata no se preste a ese juego y que toda demanda de mejoría en la calidad de vida se canalice civilizadamente, y que el Gobierno se muestre más eficaz y diligente en la solución de las crisis en los suministros de agua y electricidad y actúe con mayor rigor para controlar y castigar las alzas inmoderadas e injustas que se han producido en muchos artículos de alto consumo popular”.
Sin pretenderlo, el editorialista nos sumerge en algunas reflexiones sobre la violencia y sus explicaciones.
Nos sumerge, en primer lugar, en la seguridad como una responsabilidad de Estado al solicitar que el Gobierno sea más diligente y eficaz en la solución de dos graves problemas: el suministro de agua y de electricidad. Necesidades prácticamente “primarias” en la sociedad moderna.
Un Gobierno que renuncie o se muestre incapaz de solucionar este tema pierde “autoridad” (y también la legitimidad de la que hablan los politólogos).
En segundo lugar, al establecer que “en circunstancias como estas” las protestas populares pueden abrir una cancha mayor a la acción delictiva, nos está planteando implícitamente lo que también indican Dirk Kruijt y Kees Koonings en “Actores armados y ciudades fragmentadas” (Foreign Affairs / Abril-Junio 2007): hay niveles aceptables de “exclusión social” y niveles aceptables de “violencia”, el sistema se mantiene cuando hay equilibrio entre ambos elementos. Sin embargo, vale la pena preguntarse si los niveles inaceptables de exclusión social no están llevando a niveles inaceptables de violencia.
Continuaremos…
Milton Tejada C. / tejadamilton@yahoo.com