martes, abril 08, 2008

Desde mi estudio / La economía se calienta

Desde la cocina:

Una economía que se calienta en medio de la pasta política

Hoy voy a empezar hablando en lenguaje culinario. La política dominicana parece una “pasta”: un plato en donde los ingredientes están mezclados, formando un todo cuasi-homogéneo y sin distinción. En medio de esa pasta, la economía dominicana da señales de “calentamiento”, pero somos de los que creemos que el punto de ebullición se hará efectivo después del proceso electoral.

A modo de ejemplo del “calor” que sufre nuestra economía, algunas de las notas publicadas en los periódicos del día de ayer, lunes 7 de abril.

Las zonas francas siguen quejándose. Ahora hablan de que existen trabas para exportar a EEUU, entre ellas: la acumulación con México; el uso de telas que no se producen en EEUU; el uso de 2x1 en tela para bolsillo (dos yardas telas EEUU por cada yarda de tela no EEUU), etc. En definitiva, un indicador de que las dificultades persisten al interior de ese subsector de la industria en República Dominicana.

Las tasas de interés fueron incrementadas por el BC. Una nota anterior del mismo Banco Central indicaba que el IPC de marzo, con relación a febrero, creció en un 1.71% y atribuye el dato a una serie de factores externos desfavorables que gravitan sobre la economía dominicana: aumento de los precios internacionales del petróleo, devaluación del dólar en los mercados internacionales, incrementos en precios registrados de algunas materias primas, como trigo, maíz, soya, leche, entre otras. Señal de preocupación en las autoridades monetarias sobre el futuro inmediato de la economía dominicana (claro, no tan inmediato como antes de las elecciones).

La ABA está preocupada porque la modificación de la Ley 183-02 (Monetaria y Financiera) debilitaría la rentabilidad de la industria bancaria e incrementaría los costos regulatorios para los servicios bancarios. Amenaza, según la ABA, el secreto bancario y otorga poderes discrecionales –amplios- a las autoridades supervisoras y reguladoras. En cambio, la JAD urgió a canalizar dinero barato (claro, para el agro). La ABA parece que no logra colocar en evidencia preocupación alguna por los planteamientos de sectores productivos y de los usuarios de sus servicios, a quienes no les importaría que baje la rentabilidad bancaria con tal de que se incremente la rentabilidad-país.

Jeffrey Rannik, de los Navieros, se sumó a la demanda de la Asociaciónd e Industrias de que exista una libre contratación del transporte terrestre de cargas de mercancías. Dijo que esto beneficia a empresarios y consumidores y que sólo hay que aplicar las leyes antimonopólicas.

En Provincias –no directamente económica- aparece una denuncia de que bateyes de San Pedro de Macorís viven en la miseria. Son bateyes del CEA. En la nota también aparece una valoración positiva del proyecto de viviendas que ejecuta el Consorcio Vicini en San José de los Llanos, afirmando que “eso es lo que tienen que hacer las autoridades locales en los demás bateyes, para que sus residentes puedan vivir en mejores condiciones” (Hoy -7E). El proceso iniciado por los Vicinis comienza a dar sus frutos.

Cada vez es más frecuente en la prensa el tema de las repercusiones de la crisis económica internacional en la economía local (en algunos casos, en las economías emergentes).

Una pregunta final: ¿Será digerible la pasta que se cocina en la economía dominicana? Entrada, plato gourmet o plato fuerte… lo que se duda es que se esté preparando adecuadamente a los comensales para lo que se le servirá desde el “departamento de humo y grasa” y cuyo punto se evidenciará después del proceso electoral, con elementos que parecen provenir de “un primo en Nueva York” (es decir, son externos).

viernes, febrero 08, 2008

Desde mi estudio / Cuento para tiempo de elecciones

Reproduzco para nuestros lectores un artículo de la escritora española Isabel Pavón, publicado en el boletín electrónico “Protestante Digital”, quizás tenga alguna lección para nuestra realidad electoral.

Cuento para época de elecciones

Me encuentro en la página 125 del libro de relatos breves “Un león en la cocina”, de Julia Otxoa.. Como me parece interesante y divertido a la vez, y además estamos en campaña electoral, lo comparto con ustedes:

CAMPAÑA ELECTORAL EN MARIVAUDAGE


“The right man in the right place!”, exclamó con voz solemne el primer ministro desde el balcón del Parlamento. Con esta frase se daba comienzo oficial a la campaña electoral en Marivaudage, pequeño país al sur de Francia.

Al principio, los señores consejeros del primer ministro no dieron importancia a estos giros anglófonos, creían que eran simpáticos tics para demostrar un desenfadado carácter internacional.

Pero según iba avanzando la campaña electoral, pudieron comprobar que éstos se repetían cada vez con mayor frecuencia, hasta el punto de que a la semana siguiente, sus mítines eran totalmente en inglés. Como es lógico los ciudadanos de Marivaudage no se enteraban absolutamente de nada, porque su lengua no era aquella sino la seremita.

El primer ministro, mientras tanto, hacía caso omiso a los múltiples consejos, a las protestas de unos y otros, seguía rechazando a todo aquel que osara llamarle la atención, pronunciando a todas horas aquella enigmática frase: “Thing of beauty is a joy for ever”, que no venía realmente al caso, pero que a él en su delirio políglota debía sonarle a las mil maravillas.

Así las cosas, los habitantes de Marivaudage no salían de su asombro. El resto de los candidatos se frotaban las manos pensando que con aquella rara manía del primer ministro, su fracaso electoral estaba asegurado.

Pero entonces, ocurrió algo realmente inesperado, los mítines del primer ministro comenzaron a ser los que más público atraían. Y es que se daba la circunstancia de que el resto de los mítines aburrían sobremanera a la gente, mientras que los del primer ministro, totalmente ilegibles, pero agradablemente sonoros y cantarines, encandilaban y entretenían enormemente a los de Marivaudage.

Llegó por fin el esperado día, y resultó lo que muchos de los candidatos ya temían, el primer ministro arrasó con una amplia mayoría de votos. “Anyone who leaves litter in these woods will be prosecuted!”, exclamó visiblemente alborozado el primer ministro desde el balcón del Parlamento.

A los seremitas aquello les sonó como ¡hemos ganado! o algo así. La muchedumbre le aclamaba enfebrecida. ¡Por fin alguien había conseguido entretenerles con su discurso!

A partir de ese momento, en las sucesivas campañas electorales que tuvieron lugar en Marivaudage, cada candidato hablaba en sus mítines en una lengua diferente.

Los había que comenzaban con un serio “sublata causa tollitur effectus”, otros lo hacían con un “se reduire a rien”, etc., todo dentro de un ambiente muy alegre y liberal, los votantes nunca se divirtieron tanto, nadie entendía lo que los políticos decían, pero la predilección de los electores variaba ostensiblemente en función de la musicalidad, la gravedad, las pausas y demás particularidades que los diversos idiomas les ofrecían.

Sus votos solían ir en la dirección de aquellos candidatos que más les habían complacido musicalmente el oído.

La situación social de los de Marivaudage no mejoró con los nuevos aires electorales, pero sus habitantes se acostumbraron a esperar ilusionados los comicios, con el mismo encendido anhelo con el que los niños desean la llegada del circo.


jueves, febrero 07, 2008

Desde mi estudio / El sector agropecuario, el ganador


Ocampo:

El sector agropecuario es el gran ganador del DR-CAFTA

Debe diseñar una estrategia que le permita aprovechar la gran oportunidad que constituye el mercado de EEUU

Fernando Ocampo, costarricense. Licenciado en Derecho, especialista en temas de comercio exterior y tratados comerciales. Participó en el proceso de negociación con Estados Unidos, desde la Dirección de Comercio Exterior de Costa Rica. Tiene una opinión: el sector agroindustrial –incluyendo el agrícola- es el gran ganador del DR-CAFTA.
Señala que las importaciones de productos agroindustriales desde Estados Unidos han mostrado un crecimiento sostenido del 10% en los últimos años y equivalen al 11% del consumo total de los norteamericanos, explicó el experto costarricense Fernando Ocampo.
Ocampo, quien dictó una videoconferencia con el tema de “Requerimiento de los EEUU para importar los productos y bienes agroindustriales bajo el DR-CAFTA”, señaló que el 10% de la población de Estados Unidos es de origen latino –cerca de 30 millones de consumidores- y dijo que constituye un mito el pensar que ese es un mercado sólo para las grandes empresas dominicanas, ya que el 95% de las empresas que exportan a Estados Unidos son pequeñas y medianas empresas y la tercera parte de este total son empresas con menos de 20 empleados en sus nóminas.
“Es un reto de los exportadores aplicar procesos que le den valor agregados a nuestros productos”, dijo Ocampo, quien explicó que hay una serie de elementos que indican que el mercado de Estados Unidos constituye una gran oportunidad para las agroindustrias dominicanas y de Centroamérica.

Su exposición

En la sala de proyección digital de la PUCMM, Ocampo habló ante un selecto grupo de técnicos, funcionarios y empresarios. Abordó tres aspectos: 1. Tendencias del consumo en los Estados Unidos; 2. Cláusulas del DR-CAFTA que impactan las exportaciones de productos agrícolas y agroindustriales de RD a Estados Unidos; 3. Principales requerimientos para exportar a los Estados Unidos (lo cual abordaría más ampliamente después).

1. Tendencias del consumo en Estados Unidos

Entre los elementos que deben tomar en cuenta los productores agroindustriales dominicanos señaló el hecho de la preferencia creciente por los alimentos “seguros” que son aquellos que provienen de buenas prácticas agrícolas y de manufactura, nuevas tecnologías de empaque y con información adecuada.
Además, la tendencia a la sustitución de la comida rápida por comida sana, basados en motivos de salud. Aseguró que una característica del consumo de productos agrícolas en Estados Unidos es la de una mayor presencia de productos orgánicos en las grandes cadenas de supermercados –en lo cual República Dominicana tiene experiencias muy positivas- así como la existencia de nichos de mercado basados en el factor étnico.

Además:

· Los alimentos preparados aumentan su presencia en los supermercados, en lo cual es clave (para el exportador): preparación, presentación y portabilidad.

· Mayor exigencia de los consumidores norteamericanos en cuanto a calidad, precio, seguridad en el consumo;

· Mayor presencia de productos orgánicos en las cadenas de supermercados;

· Nichos étnicos de mercados.

Esta videoconferencia forma parte de un ciclo organizado por la Dirección de Comercio Exterior (DICOEX) junto a la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), el Instituto Superior de Agricultura (ISA) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.

2. El gran ganador


Ocampo aseguró que agricultura y agroindustria constituyen los grandes ganadores del DR-CAFTA. “Se les garantiza que no volverán a pagar impuestos, se abren nuevas oportunidades exportadoras, se eliminan barreras incluso sanitarias y se abren puertas a la cooperación”, expresó el experto.
Señaló que, además, los mercados internos de los productores agropecuarios tienen un alto margen de protección. “Son mercados protegidos por varias razones: hay plazos y mecanismos para el ajuste gradual de ciertos sectores, períodos de gracia, salvaguardias especiales, entre otras medidas”.
“Es cierto que el tratado no significa una Orden de Compra de nuestros productos, pero ofrece oportunidades de negocios con los Estados Unidos”, explicó Ocampo.
Hizo énfasis en las medidas defensivas que prevé el DR-CAFTA. “Si uno analiza la combinación de elementos dentro del acuerdo hay un escudo importante para que los productores locales puedan enfrentar la competencia proveniente de Estados Unidos”, y mencionó como ejemplo de este “escudo” los períodos de gracia los cuales consideró que hay que aprovechar “para tomar medidas que le permitan al país mejorar la competitividad”.
Dijo que el tratado es asimétrico en el sentido de que Estados Unidos ofrece acceso prácticamente irrestricto a los productos provenientes de Centroamérica y República Dominicana, mientras que en la región hay un 18% de productos que están en las llamadas canastas de desgravación.
Al abordar el tema de los subsidios, señaló que lo ideal es que estos no existieran y que es enorme cantidad de dinero que Estados Unidos dedica a este renglón, pero indicó que se concentran en trece productos, entre los cuales se encuentran el trigo, el algodón, el maní y el maíz amarillo, algunos de los cuales no se producen en la región.
“Si los Estados Unidos le quitan el subsidio al trigo, el pan aumentaría hasta en un 300%”, afirmó el experto. Es decir que “los subsidios hay que verlos caso por caso, porque dependen de las circunstancias, los consumidores son beneficiados por algunos de estos subsidios”.

En síntesis, las razones esbozadas por Ocampo para decir que el sector agropecuario es el gran ganador son:

· Apertura inmediata, se garantiza que no se volverá a pagar impuestos;

· Oportunidades exportadoras;

· Barraras no arancelarias y sanitarias que hoy se enfrentan y que el tratado elimina;

· Cooperación;

· Plazos y mecanismos para el ajuste gradual de ciertos sectores;

· Plazos más largos para la eliminación de los aranceles;

· Períodos de gracia;

· Desgravaciones no lineales;

· Salvaguardias especiales;

· Eliminación de los subsidios a la exportación de productos agrícolas en comercio bilateral.

Parcial o no, el análisis de Ocampo nos indica que hay una responsabilidad del sector productivo nacional y del Gobierno dominicano en que este acuerdo no se convierta en una muerte anunciada del sector agropecuario nacional: elevar la competitividad supone compromiso de todos.

El empresario agrícola debe entender que exportar es difícil, pero no hay otra salida que crecer hacia allá y apropiarnos de un pedazo de ese pastel que es el “mercado ancho y ajeno”.

Y el Gobierno debe entender que se requieren condiciones macro para hacer de un país una nación de sectores productivos competitivos.

Milton Tejada C.
tejadamilton@yahoo.com

viernes, enero 25, 2008

Tierra Adentro / De rodilla y avergonzados

De rodillas y avergonzados

Soy cristiano.
Me arodillo reverentemente ante mi salvador, Jesús. Y no tengo problemas en disponer que mi corazón se incline ante él. Es mi Señor. Me doy cuenta de mis carencias y de mis virtudes, de lo que he recibido y soy agradecido...y no me avergüenzo.
Pero ver cómo los políticos pretenden convertirnos en un pueblo que vive de rodillas, no lo podemos aceptar... Nos indigna.
El comentario hecho hoy por Adriano Miguel Tejada -Director de Diario Libre- podemos firmarlo como nuestro: no hay respeto a la dignidad humana.
El país tiene problema de hambre...
Y el Gobierno y la oposición pretenden solucionarlo con dádivas, sea vía programas como "Solidaridad" que el candidato del PRD pretende ampliar, o vía los subsidios que crean trampas enormes en la economía. Cierto, Adriano, se trata de una vergüenza, del reconocimiento de una derrota.
No han podido planificar para mejorar las condiciones de la inmensa mayoría. Vivimos en una búrbuja de consumo irracional que favorece a un porcentaje muy reducido de la población... pero, hasta cuándo.
La violencia delictiva está agazapada en cada calle. Retenida, por momentos, parece un león enjaulado en frágiles barrotes. Hija de la miseria, a veces material, a veces moral.
La impunidad nos ha llevado a la creencia de que todo es posible, de que es bueno lo que me conviene, de que no hay parámetros morales, límites... y nos confabulamos en pequeños grupos que niegan la nación. Somos, por lo tanto, una sociedad adolescente, probando límites, rehaciendo reglas, pero sin un norte fijo.
En fin, de rodillas y avergonzados.... hasta cuándo?

Milton Tejada C.

viernes, noviembre 30, 2007

Tierra Adentro / Un antidecreto

Un antidecreto o los argumentos flojos del subsidio

El Decreto 677-07 tiene argumentaciones frágiles, difíciles de sostener para un Gobierno que se pretende eficiente, fáciles de disponer para un Gobierno que se asuma populista, a la caza de votos y en la lucha por evitar confrontaciones sociales. Sin embargo, sus repercusiones de largo alcance todavía están por definir.

Considerando Uno. Es cierto, es deber del Gobierno disponer todo tipo de iniciativa en interés de asegurar el abastecimiento de combustibles a precios razonables. En donde se equivoca el Decreto es en considerar que este deber debe aplicarse unicamente al transporte de pasajeros y cargas. Las actividades productivas también requieren precios razonables. Los dominicanos -supuestamente iguales ante la Constitución y las leyes- también quieren precios razonables. Por lo tanto, disponer precios "razonables" para un segmento de la vida nacional es "irrazonable".

Considerando Tres. Olvida el redactor del Decreto -queremos suponer que no vino de la mano del Presidente Fernández- que el incremento en los precios del gasoil no sólo impacta "significativamente" al transporte de pasajeros y cargas, sino toda actividad productiva. Y que el impacto en la producción nacional -por ejemplo- repercute en el bolsillo de los más pobres. Olvida el redactor -o quiere olvidar- que gran parte de la producción agropecuaria e industrial tiene por uno de sus insumos básicos los hidrocarburos, especialmente el gasoil.

Considerando Cinco. Un argumento tomado por el pelo: que el transporte de carga y pasajeros representa un componente importante de la economía dominicana, alcanzando una ponderación de 3.9% del PIB... pero hay sectores con una mayor ponderación y no recibirán ese beneficio. La candidez del argumento hace sonreír.

Considerando Seis. Cierto, un servicio eficiente de transporte de carga mejora directamente la competitividad. Sin embargo, hay otras cosas que tenderían a mejorar la competitividad sin constituir un subsidio. Por ejemplo, fomentar la libre competencia en el transporte de carga. Lograr que el Estado se convierta realmente en un ente regulador y no en un ente interventor en las actividades que pueden ser asumidas por la empresa privada. Facilitar que los sectores productivos tengan acceso a crédito en condiciones competitivas, entre otros elementos.

Ah... de "ñapa": se fortalecen los sindicatos y se deja fuera de estos "beneficios" a quienes no están sindicalizados. Además, va en desmedro de otro tipo de carga. Por ejemplo: la carga de materias primas de los muelles a las zonas francas o las industrias nacionales o al comercio...

La posición de la AIRD

La Asociación de Industrias de la Republica Dominicana consideró lamentable el hecho de que el Gobierno decida enfrentar la critica situación creada por el incremento en los precios de los combustibles dando un subsidio a los transportistas de pasajeros y de carga organizados en gremios.

La medida, según los industriales, parece que busca evitar huelgas y ganar adeptos por sólo tres meses, pero no enfrenta realmente el problema, sino crea más distorsiones a la economía". Manuel Diez Cabral, presidente de los industriales, señaló que "lo que puede provocar es una ganancia directa para los bolsillos de los empresarios del transporte en detrimento de la economía nacional y de la sociedad en general”.

martes, noviembre 20, 2007

Tierra Adentro / Qué desencanto...

Medio Ambiente y Estado

Estado... no, sí... no, más bien gobiernos. Este es un país en donde el cuidado de los recursos naturales y la protección y fortalecimiento de un medio ambiente adecuado para la vida humana no importa a los gobiernos. Este es un país en donde el cuidado del medio ambiente y la preservación de los recursos naturales no pasa de ser discurso de algunos grupos pequeños de ciudadanos que tienen conciencia sobre lo que significan estos elementos para el desarrollo sostenible de la nación, mientras la inmensa mayoría de los dominicanos parecer importarle "un pito" el tema...
Un ministerio, el de Medio Ambiente, empuja una resolución tratando de preservar lo que nos queda en términos de ríos y arroyos. Ese ministerio, el de Medio Ambiente, es el que olímpicamente se despacha en hacer excepciones en nombre del "interés nacional", de terminar las obras públicas, de la recuperación tras el paso de la Tormenta Noel...
Una nota en un periódico local nos indica que durante el mes de septiembre la construcción del metro recibió más recursos que la Secretaría de Educación y la de Medio Ambiente. Los teóricos consideran que el desarrollo de una nación se sostiene en tres pilares: educación, salud y medio ambiente... el de medio ambiente parece que tiene carcoma... o no es de los que contribuye con votos en las campañas electorales... además, en este renglón hay problemas cuya solución requiere tiempo y recursos y nuestros políticos tienen la mira puesta en las próximas elecciones, en la próxima esquina, muy pocas veces en el largo plazo... (mentalidad de chiriperos, pues, viven al día, sin importar el mañana).
Qué desencanto!!

Milton Tejada
tejadamilton@yahoo.com

martes, octubre 23, 2007

Tierra Adentro / De la abundancia al hambre


DEL CUERNO DE LA ABUNDANCIA A INHOSPITOS DESIERTOS

Hace dos años el editorialista del Periodico Hoy (Octubre, 2005) escribio un editorial titulado "Ironias", en el cual, al referirse al Día Mundial de la Alimentación, señala que es necesario ocuparse del tema de la desnutrición. El hambre no sólo constituye una vergüenza, sino que es una gran derrota para el ser humano, porque no se trata de la incapacidad de producir los alimentos, sino de la imposibilidad de organizarnos para que todos tengan acceso a una nutrición adecuada.

En lo particular considero que, junto a la guerra y el divorcio, el hambre es la tercera gran derrota del género humano.

Añado a la reflexión del editorialista el hecho de que la geografía de la malnutrición, que es distinta de la geografía del hambre, se hace también expansiva por factores de orden educativo, cultural. ¿Cuántas veces hemos oído a nuestros niños y jóvenes expresar: yo no como de esto, yo no como de aquello? Hábitos dañinos que arrastrarán toda su vida. “Se jartan, pero no se alimentan”, sentenciaba mi abuelo cuando nos veía ávidos devorar un gran plato de concón con habichuela, haciéndole mohín a las ensaladas y vegetales que estaban sobre la mesa.

Recuerdo los versos de “Hay un país en el mundo” y su “faltan brazos para tanta tierra”. Lo recuerdo porque hoy nuestros campos parecen ser el objeto de una maldición con la cual nadie quiere cargar. La población de nuestras áreas rurales no parece querer ofrecer sus brazos para poner a parir la tierra. Nuestra agropecuaria ha sido incapaz de transformarse a la misma velocidad que lo ha hecho el comercio internacional y el resto de la economía local. Más aún: la relación población rural-producción agropecuaria no es pensada todavía como una variable política de significado fundamental. Me explico, si se desea mejorar el suministro de alimento a nuestras sociedades, es necesario que los gobiernos se preocupen por la calidad de vida de la población rural, no de “ñapa”, no electoralmente, sino como la posibilidad de una nación distinta.

¿Es nuestra zona rural señal del cuerno de la abundancia? En 1932, cuando dejaba inaugurado el Ateneo Dominicano, Rafael Trujillo Molina señalaba que “estamos en un país pobre con los medios latentes para conjurar la pobreza. Pisamos una tierra privilegiada acaso como ninguna para ostentar el cuerno simbólico de la abundancia. Y ante nuestras miserias, nuestras impaciencias y nuestros pesimismos, por las dificultades del presente y los temores del futuro, se abren campos extensos que no han sentido aún la fiebre abrasadora del machete, grandes montañas vírgenes e inmensas llanuras despobladas”, y hablaba de que contamos “con los medios latentes para conjurar la pobreza; país agrícola, no minero, ni fabril, ni industrial propiamente dicho”.

Hoy el panorama es distinto. Las transformaciones económicas son inmensas, pero más aún: las montañas vírgenes, los campos extensos sin cultivar, las llanuras despobladas, parecen convertirse poco a poco en territorio inhóspito, cuyos recursos naturales han servido para la supervivencia o para la acumulación de riquezas fáciles, un país que, de seguir la ruta del desastre, terminará por ser “tumba, féretro, hueco o sepultura”.

Con esta reflexión quiero llegar a una conclusión: no se trata sólo de que nuestros gobiernos vayan más allá de la cantidad en la alimentación y aborden el problema de la calidad, sino de que nuestro pueblo se sacuda de esa somnolencia que más bien parece apuntar, como novela surrealista, a la voluntad de morir que a la voluntad de vivir.

tejadamilton@yahoo.com

lunes, septiembre 03, 2007

Tierra Adentro / Sector Eléctrico: contrarreforma y resistencia

Contrarreforma y resistencia

En el sector energético se ha estado llevando a cabo una profunda contrarreforma. A fines del siglo pasado el Gobierno del PLD impulsó un proceso de privatización del sistema eléctrico nacional y diseñó como estrategia la reducción del Estado a regulador, por un lado, y a controlador de áreas neurálgicas -las hidroeléctricas, por ejemplo- por el otro. Hoy en día el Estado controla cerca del 70% del sistema y, a través de la CDEEE, interviene vigorosamente para apropiarse de una mayor participación.

Es en ese marco en donde se produce la modificación de la Ley 125-01, con el fin de penalizar el hurto de energía -con lo cual los más diversos sectores se mostraron de acuerdo-, pero de paso los legisladores oficialistas colocaron un "impuesto" de 10% a los usuarios no regulados, la mayoría de los cuales pertenecen al sector industrial dominicano. Esta modificación de la Ley General de Electricidad es conocida como la Ley 186-01.

Ahora, dando cumplimiento a lo establecido, se trata de crear el reglamento que haga viable la aplicación de la Ley. Hay quien llegó a afirmar que la aprobación de la Ley se hizo fácil. Sin embargo, existe el peligro de que quienes encabezan la contrarreforma apuesten a fortalecer su posición mediante el mecanismo de "dictar" el reglamento.

Corresponde a la Comisión Nacional de Energía (CNE) el encabezar el proceso de elaboración de dicho reglamento, para lo cual tiene hasta fines de octubre. Este reglamento, una vez presentado, debe ser aprobado por el Poder Ejecutivo. Terreno movedizo.

Terreno movedizo porque no se sabe a ciencia cierta si, dada la forma excluyente en que se están manejando algunos aspectos de la vida nacional, los usuarios del sistema eléctrico tendrán la oportunidad de participar con sus planteamientos en la elaboración del reglamento (especialmente los grandes usuarios del sector industrial).

Terreno movedizo por la prisa que manifiestan algunas instancias en aprobar el reglamento.

En ese sentido, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) externó ayer su preocupación en cuanto a la posibilidad de incumplimiento de los procedimientos establecidos, en lo relativo a la elaboración y discusión del reglamento de aplicación de dicha Ley y que se pretenda violar lo dispuesto en Art. 8 de la referida Ley que señala que la Comisión Nacional de Energía (CNE) es el único organismo facultado para conducir este proceso.

Los industriales señalaron que les preocupa la celeridad con la que algunos actores quieren “sancochar” el reglamento, cuando de conformidad con el mencionado Art. 8 de la Ley 186-07 el Poder Ejecutivo tiene un plazo de 90 días para dictar el reglamento, el cual se cumple el 25 de octubre próximo.

Consideraron positivo que la CNE haya abierto espacio para escuchar a las partes.

El sector productivo ha señalado, en reiteradas ocasiones, que el tema energético constituye un pesado fardo sobre las condiciones de competitividad del sector.

Al parecer de los sectores productivos -especialmente los industriales - todos los asuntos relacionados con el sector eléctrico constituyen temas de vital importancia, ya que el costo de la energía eléctrica constituye el principal escollo para la competitividad de los sectores productivos y del país en general.

Nos preguntamos, de modo obligado, qué tanta resistencia o "aguante" tiene el empresariado nacional que pueda soportar contrarreformas y variaciones en las reglas de juego sin que el tren tome el camino de la quiebra. La participación que solicitan los sectores empresariales no sólo es conveniente -desde el punto de vista político- sino también obligatoria -desde el punto de vista de legitimidad del reglamento-.


jueves, agosto 30, 2007

Tierra Adentro / Las industrias, como la arepa

Las industrias, como la arepa


A los industriales dominicanos el Gobierno los está considerando “harina” y los ha sometido a “baño María”: fuego por abajo, fuego por arriba, de lo cual posiblemente surja una “arepa” difícil de tragar (porque aunque fue nombrado un Asesor Gastronómico, el Gobierno es en estos menesteres muy mal cocinero).
Reformas fiscales (o incrementos de impuestos); intentos de arbitrios municipales no acordes con las leyes; contrarreforma en el sector eléctrico, conduciendo a una nueva estatización del sistema; trabas en el cumplimiento de lo que la Ley General de Electricidad indica con relación a los usuarios no regulados; un “impuesto” de un 10% a la tarifa que pagan los usuarios no regulados; imposibilidad de establecer la tarifa técnica (o falta de voluntad); imposición de un Seguro Familiar de Salud bajo la conducción directa de la Presidencia –vía el Vicepresidente-, suplantando en mucho el rol del Consejo Nacional de Seguridad Social; dificultades para concluir el proceso de aprobación de la Ley de Competitividad e Innovación Industrial, pese a ser presentada por el mismo mandatario que logra aprobaciones legales en tiempo récord; una tasa de cambio que resta competitividad a las exportaciones y que, por lo tanto, exporta impuestos y crea competencia desleal, y un largo etcétera que cada uno de nuestros lectores puede completar… en fin, como ya hemos dicho: fuego, intenso fuego…

Los estrategas parecen actuar bajo la consigna de que es necesario que cada semana este “fogón” reciba un nuevo “palo de leña”. Para los dirigentes empresariales, se hace agotador su trabajo y tienen que dedicar gran parte de su tiempo a la reacción, al “estar atento a con qué nos vienen esta semana”… la construcción de un aparato competitivo y de una cultura exportadora se hace a contrapelo, cuesta arriba.

Para muestra, prestemos la palabra sobre el tema del Seguro Familiar de Salud, a Marisol Vicens, brillante abogada, quien en su columna de El Caribe comenta el tema y señala que lo logrado no es “ni chicha, ni limonada”.
Afirma que “no sólo se ha violado la ley, los principios democráticos y los compromisos asumidos en el acuerdo, sino que también han lucido indefensos los afiliados del régimen contributivo”. Señala que en diciembre pasado las autoridades entendieron (parecieron entender, creemos nosotros) que las del Sistema de Seguridad Social no alcanzaban para financiar todas las prestaciones del Plan Básico de Salud, por lo que aceptaron su propuesta de iniciar el SFS mediante un plan piloto que estuviera totalmente equilibrado y que fuera un promedio de los planes privados existentes; compromisos adquiridos en el Acuerdo del 19 de diciembre del 2006. Este acuerdo se olvidó y se inventó un “supuesto sistema semiabierto”.
Esta propuesta, según Vicens, “no se ajusta tampoco a las disposiciones de la Ley 87-01, puesto que en el desesperado intento de las autoridades por mantener la promesa de inicio en la fecha prometida, más de 15 resoluciones administrativas han sido dictadas por la SISALRIL, algunas de las cuales son contradictorias con la Ley; lo que ha creado un híbrido que nadie sabe si es “chicha o limonada” o cómo operará”.
“En este frenético ejercicio no sólo se ha violado la ley, los principios democráticos y los compromisos asumidos en el acuerdo, sino que también han lucido indefensos los afiliados del régimen contributivo, a los que se les ha impuesto un nuevo plan de salud, en muchos casos más costoso, sin que entre otras cosas, puedan tener claro quiénes serán los prestadores de salud contratados por sus ARSs a las que estarán afiliados obligatoriamente por un año, cuánto tendrán que pagar de diferencia para recibir los servicios en la forma que los recibían, o cómo podrán evitar dicho pago accediendo vía el nivel de atención primario y quien financiará las atenciones de salud en casos de accidentes de tránsito que el Estado aunque se comprometió a apropiar los fondos, sólo ha prometido cubrir hasta diciembre”, indica la abogada.

Un comentario nuestro:

Durante años se criticó la doble cotización a la que era sometido el empresariado con obligarle a pagar al Instituto Dominicano de Seguridad Social (IDSS) y, a la vez, verse obligado a buscar seguros privados de salud. El Gobierno ha diseñado una estrategia que conduce, parece que sin posibilidad de evitarlo, a una “doble cotización ampliada”. Los trabajadores recibirán un servicio al estilo de muchos servicios “públicos”, es decir, ineficiente, y los empresarios se verán obligados a buscar seguros “complementarios”.
Este camino requiere, sin embargo, para ser enfrentado de un liderazgo empresarial que se manifieste más unido y contundente, menos afanoso de conciliar y de evitar las confrontaciones –que de todos modos busca el Gobierno- (tampoco que vaya al extremo de buscarlas).
Además, hay que saber que no todos los sectores de la “arepa” están sometidos igualmente a intenso fuego, pero sí es el país el que sufre como totalidad productiva o como podría señalar un consultor del que ya todos conocen el discurso: esta estrategia gubernamental no contribuye a la “competitividad sistémica”.

viernes, agosto 24, 2007

Tierra Adentro / Una República paralela

Una República paralela ... (no, prefiero una ciudadanía responsable)

El Gobierno, cabeza del Estado, organiza las instituciones de las Repúblicas. En algunas ocasiones, las iniciativas gubernamentales convierten a las instituciones en organismos inoperantes, que ahogan la posibilidad de sobrevivir de extensos sectores sociales y que, en otros casos, crucifican la iniciativa privada productiva.

Cuando esto pasa, el Gobierno parece estar contra la sociedad. La sociedad comienza a organizar su “República paralela”, su modo de sobrevivir a un gobierno que, aunque legal, comienza a carecer de legitimidad.

Todavía no nos encontramos en el auge de ese proceso. Pero hay señales de transición…

Es una de las explicaciones de los estallidos de protestas lo cual constituyen, desde nuestro punto de vista, una voz positiva en el sentido de que esos sectores se resisten a perder a “su” gobierno. Quieren ser gobernados, pero bien gobernados.

Es una de las explicaciones de las pugnas permanentes que encabeza un empresariado que quiere ser competitivo, pero que compara el contexto productivo en que se desenvuelve con el contexto productivo de otras naciones cercanas.

Y entonces, cuando estallidos sociales y pugnas empresariales se vean ante el fracaso de su reacción, de sus posiciones, ante la impotencia… es posible que la “República paralela” se construya a la vista de todos, con el placer de todos (de casi todos) e incluso con el conocimiento “oficial”.

La dinámica que actualmente hace periférica a la sociedad y al Gobierno su eje central en torno a lo cual todo gira podría ser revertida: la sociedad se organiza y prescinde de su Gobierno (aunque guarde la formalidad).

La aristocracia gubernamental podrá entonces disfrutar de sus castillos, pero será inoperante para el avance social y no será un servicio al pueblo.

Nosotros no deseamos una “República paralela”. Deseamos un gobierno al servicio de la sociedad, en lo cual lo social sea una construcción de un mayor bienestar para todos.

Nuestro gobierno no sólo resulta caro, sino también poco eficiente para estos fines. En lógica económica: ¿Cuánto estaríamos realmente dispuestos a pagar por el servicio que nos brindan?

Y está el otro lado de la moneda…

No se trata sólo del gobierno y el Presidente, se trata del tipo de sociedad “permisiva” que soporta esta dinámica. La sociedad paga indolente la ineficiencia. La reacción de sectores populares y del empresariado se torna insuficiente para revertir la dinámica.

La carencia de una ciudadanía responsable es una pesada carga sobre todos. Responsable en sus denuncias, en sus exigencias, pero también responsable en el cumplimiento de sus deberes.

Con ciudadanos “menores de edad” no es posible un país diferente y sano…

Discutible, sí, pero parece que tenemos los políticos que nos merecemos. La “República paralela” no es la salida... preferimos una ciudadanía responsable.

martes, agosto 21, 2007

Tierra Dentro / Ay, lo dijeron!

¡Ay, lo dijeron! O las contradicciones en torno al Seguro Familiar de Salud (o advertencias al Gobierno, advertencias en saco roto).

UNO. ¡Lo dijeron los empleadores!

Lo dijeron los empleadores: no sabemos si hay o no condiciones para que el Seguro Familiar de Salud entre en vigencia. La dinámica es de exclusión, de negación de la participación, de búsqueda de la fragmentación social. Debe constar…

El Presidente Leonel Fernández y sus estrategias trataron –con cierto éxito mediático- de crear la impresión de que tienen el apoyo del empresariado para la implementación del Seguro Familiar de Salud. Además, de paso, la acción de invitar a destacadas figuras del mundo empresarial a palacio –en conversación privada- podría tener la consecuencia de crear grietas al interior de algunas asociaciones empresariales.

Nosotros somos del parecer de que el empresariado cometió un grave error cuando en mayo pasado –ante la imposibilidad de que el SFS entrara en vigencia- permitió con relativa pasividad que el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) fuera suplantado por el Poder Ejecutivo, quien colocó al Vicepresidente Rafael Alburquerque como el encargado de hacer posible que, en 90 días, esto funcionara. El Gobierno, en ese momento, dinamitó la institucionalidad de la seguridad social. Suplantó al CNSS, lo “intervino”, lo dejó inoperante.

Es cierto, plantean voceros empresariales, que hicieron constar en su momento su desacuerdo con el proceder, pero no más. Una constancia. No se pensó, por ejemplo, en un sometimiento de inconstitucionalidad. No se manifestó de modo público y reiterado lo que estaba pasando y, para mayor responsabilidad, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) pareció paralizarse ante el tema, temeroso de sus internas y propias contradicciones.

Sin embargo, la intervención de ayer de algunas organizaciones empresariales deja constancia de esta dinámica de exclusión y de la responsabilidad que pesa sobre los hombros del Presidente Fernández del éxito o fracaso del SFS, del éxito o fracaso de la atención de la salud de los trabajadores, sobre todo de aquellos que hasta este momento sentían que recibían un servicio –con limitaciones- pero adecuado. Dijeron:

Es lamentable que se trate de dar la impresión de que el sector empleador no está unificado, y que a través de la invitación a un grupo de respetables empresarios para presentarles los detalles del Seguro Familiar de Salud, se quiera violentar la institucionalidad que el empresariado ha defendido durante muchos años.

“Al igual que estos empresarios, las organizaciones empresariales que firman esta declaración, queremos ratificar nuestro apoyo al inicio del Seguro Familiar de Salud y requerimos que el mismo entre en vigencia con las debidas garantías de servicios de calidad para nuestros empleados, que en su gran mayoría hoy cuentan con servicios privados de salud.

“En ese sentido, al igual que estos empresarios, reclamamos que los inconvenientes que han impedido el inicio del Seguro Familiar de Salud estén resueltos y que nuestros sectores estén debidamente informados acerca de las soluciones propuestas por el Estado a los problemas que han detenido su entrada en vigencia.

“Por todo lo anterior reiteramos la necesidad de que la implementación del Seguro Familiar de Salud cumpla con el Principio de Participación de la Ley 87-01, para que sean incluidas en la discusión de este tema las organizaciones que representan al Sector Privado. Por ello el empresariado solicitó la realización de vistas públicas a la Cámara de Diputados cuando se abocaban al conocimiento de la reforma de la Ley de Seguridad Social”

¿Le importa al Gobierno la participación del sector empleador en la consulta y/o toma de decisiones en torno al tema de la salud/seguridad social? Algunos comunicadores pro-gobierno ya no se conforman con el camino de la beatificación del Gobierno, sino que ahora toman el camino de la satanización del empresariado. Deberían los estrategas en comunicación del Gobierno tener mucho cuidado con este sendero que no contribuye en nada al bienestar social y a la gobernabilidad…. Porque no se trata de ángeles y demonios.

DOS. ¡Lo dijeron en el periódico!

Ya hemos dicho que algunos comunicadores han tomado la vía de la satanización del empresariado, presentándolo como aquellos que se oponen a que “los pobres” reciban el bienestar de un fuerte sistema de salud. Perversos serían, en este caso, los empresarios. Claro, estos comunicadores no ven ninguna perversidad en el proceder gubernamental.

Nosotros preferimos apartarnos de este mundo de ángeles y demonios.

Veamos algunos titulares de los periódicos de hoy.

El Día: Empresarios piden garantías para SFS.

El Caribe: Reacción: Insisten en reclamo soluciones del SFS

Listín Diario: Empresarios cuestionan la decisión sobre inicio del SFS

Hoy: Empresarios piden información SFS

Diario Libre: Empresarios piden garantías al Gobierno para iniciar el SFS

Algunos medios, como Diario Libre, dedicaron comentarios de opinión al tema. En este caso, el editorial y el comentario A.M. de Inés Aizpún, parecen recoger muy bien el sentir sobre el tema. El editorial de Diario Libre señala:


El viaje

En una democracia, cada vez que el gobierno impone su voluntad se resiente el proceso.

La democracia no es un fin, es un viaje en el que todos debemos acomodarnos y dar y ceder, y al mismo tiempo, recibir. Desde el momento en que el conductor impone la ruta, la velocidad y las condiciones, cesa la comodidad para los pasajeros.

En el caso del seguro familiar de salud, lo que se le ha pedido a unos pasajeros es que paguen por la guagua completa sin protestar y hagan lo que mande el chofer sin reclamar. El pasaje lo comienzan a cobrar en unos días y se desconoce la ruta, las paradas y si la guagua tiene gasolina para hacer completo el viaje.

No solamente eso, sino que el conductor se buscó a unos señores que no viajan en guagua para que le digan a los pasajeros que todo va a salir bien. Ojalá.


Inés Aizpún trata el tema en forma de preguntas y respuestas, de un modo conciso:


Cinco preguntas


1. ¿Se han opuesto alguna vez los empresarios a la entrada en vigor de la Seguridad Social? No. A lo que se han opuesto las asociaciones empresariales es al desequilibrio financiero, a la politización del sistema y a la falta de garantías de la prestación de servicios a los trabajadores.

2. ¿Era necesario llamar a los grandes nombres del empresariado a Palacio? Sí y no. Sí, porque el fracaso del diálogo obligaba al Gobierno a dar un golpe de efecto, echarle la culpa a alguien. No, porque ni siquiera se les dijo a qué iban. Era una invitación "personal" que evidenció, sencillamente, que el secretario de Trabajo y el Vicepresidente no supieron hacer sus deberes. El Presidente tuvo que acudir en su ayuda. Ahora, curiosamente, la responsabilidad del resultado es toda de él. Ni siquiera de los empresarios que salieron en la foto ni de los que fueron malintencionadamente "afuereados".

3. ¿Entrará en vigor el 1 de septiembre? Sí, pero eso no quiere decir que nos debamos alegrar por ello. Se ha roto el diálogo y el tripartismo. Se ha despreciado la institucionalidad. Se ha cambiado una ley crucial con la aplanadora de la mayoría en el Congreso. Se ha encarecido el sistema. Se ha politizado el proyecto. Se han pasado por alto tratados internacionales de los que el país es signatario.

4. ¿Necesitamos Seguridad Social? ¡Claro que sí! ¿A cualquier precio? Probablemente no. Hay que pensar que si el sistema, tal como lo impondrá el Gobierno, no tiene el respaldo ni de los empresarios, ni de los médicos, ni de las clínicas… es que no está maduro. Y en estos temas, a mayor consenso, más probabilidad de éxito. Fernández se lo ha tirado a la espalda pisoteando, de paso, a unos cuantos gremios. Arriesgado.

5. ¿Por qué los legisladores se han autoexcluido del sistema? ¿Por qué los legisladores peledeístas no se integran al proyecto que defiende el Presidente por encima de todas las voluntades? ¿Por qué habrían de necesitar otro?

Tierra Adentro / Camino a otra crisis....

Signos de una crisis

Nos preguntamos si no avanza, agachada en el escenario electoral, una crisis de carácter económico-social.

En abril del año pasado -2006- vimos que el Gobierno dominicano se encaminaba hacia una nueva reforma fiscal o, más bien, impositiva. Funcionarios como Temistocles Montas y Vicente Bengoa se empeñaron en desmentir tal percepción. Claro, estábamos en tiempos de elecciones y más que como parte del equipo que conduce el Estado se manifestaron como políticos en busca de votos. El tiempo nos dio la razón. No sólo hicieron una nueva reforma fiscal –la tercera en dos años y medios- sino que la misma tuvo un costo oneroso para diversos sectores productivos (tanto que han tratado de enderezar el entuerto a menos de seis meses de torcido el rumbo).

Hace unas semanas, el director del semanario Clave nos advierte de la probabilidad de que el país vaya camino a una crisis, la cual no califica, pero indica que “las exportaciones bajaron, las importaciones siguen subiendo. Los ingresos del Estado en los últimos años crecieron un 160%, algo poco visto en un país con las condiciones de la República Dominicana.
El 70% de los ingresos del Estado proviene de impuestos indirectos, que los paga la población como consumidor final. Sólo el 30% de los ingresos proviene de impuestos directos.
Las regulaciones al sistema financiero se fortalecieron luego del 2003, pero se redireccionó el crédito y en la actualidad el 60% va al consumo y no a la producción para las exportaciones. El Banco Central está pagando más de 35 mil millones de pesos anuales de intereses por certificados ¿Hasta dónde crecerá esa burbuja?
La deuda externa sigue creciendo. Cada mes el Congreso Nacional aprueba préstamos para proyectos en marcha, como el Metro, que al final no sabemos cuánto debe el país por ese moderno sistema de transporte. Generalmente los créditos de exportación o préstamos para pago a suplidores son onerosos”
.

En medio del teatro electoral… ¿Avanza agazapada la crisis?

lunes, julio 23, 2007

Tierra Adentro / No te hagas despreciable

No te hagas despreciable (o la carga de los prejuicios)

Jaime Fernández, columnista que escribe en ProtestanteDigital.com, en su columna “Con otro Ritmo”, difunde la siguiente anécdota:

“Leí que hace unos años que durante un vuelo entre Johanesburgo y Londres, una señora de raza blanca se sentó al lado de un hombre de raza negra en el avión. De repente, todos vieron que estaba muy perturbada y comenzó a llamar a la azafata.

- “¿Cual es el problema?” Le preguntó la azafata...

- “¿Usted no lo ve?” Le dice la señora, “Me colocó al lado de un negro, yo no puedo viajar tantas horas al lado de alguien tan despreciable, déme otro lugar”

La azafata le dijo que esperara, porque todos los lugares del vuelo estaban ocupados, pero de todas maneras iba a ver si había un lugar disponible.

Cuando la azafata volvió, le dijo a la señora “Señora, como sospechaba, no hay lugar en clase económica. Le comenté su caso al comandante y me dijo que no hay lugar tampoco en clase ejecutiva, y sólo nos queda un lugar en primera clase”

Antes de que la señora pudiese hacer ningún comentario, la azafata continuó hablando: “Nunca en la compañía se había concedido un lugar de primera clase a alguien que está en clase económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse al lado de una persona tan despreciable”

Y dirigiéndose al pasajero negro le dijo: “Por lo tanto Señor, si hace el favor, tome todas sus pertenencias porque el lugar de primera clase está esperándole a usted”

Todos los pasajeros alrededor admirados, se levantaron y aplaudieron”, termina la anécdota.

La lección es clara: cuando rechazamos a otros en razón de su color de piel, de su condición socio-económica o política, nos hacemos despreciables.

La dinámica de Dios es otra, aceptándonos como somos, moviéndonos a desarrollar nuestro potencial, nuestra imagen de El en nosotros, a caminar junto a otros. Dios nos ama a todos y a todos nos llama.

Por eso, nos hacemos despreciables cuando:

-Rechazamos al haitiano, por el color de su piel, por su procedencia;

-Rechazamos al dominicano que procede de los barrios y que “se le ve por encima de la ropa la miseria que tiene”;

-Rechazamos al rico porque “ese, sin duda, debe ser algún ladronazo”;

-Rechazamos al de otra preferencia política, porque quienes dirigen la parcela con la que simpatizo nos han hecho creer que “esos” son los responsables “de todos los males de la nación”;

-Rechazamos al joven por ser joven…

“Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados que yo les aliviaré…”, dijo Jesús, quien acogió al publicano de quien se sospechaba que era un ladrón; al fariseo, que hoy sería considerado un “demagogo”; a la mujer prostituta; a los que cobraban el tributo al pueblo; a los ricos, a los pobres; a los samaritanos, tan odiados por los judíos; a los judíos, tan odiados por los samaritanos… En fin, que la señal del cristiano es el amor y una señal inequívoca del amor es la acogida… ¡no te hagas una persona despreciable, acoge!

Milton Tejada C.

tejadamilton@yahoo.com

viernes, julio 13, 2007

Tierra Adentro / Los menores y delitos mayores


Los menores son capaces de delitos mayores

No soy abogado. Soy de una especie de hombre en extinción que se llamó a si mismo “filósofo” y, como tal, tengo obsesión sobre los por qué de las cosas, el sentido del quehacer humano, de nuestras prácticas, planteamientos, costumbres, ritos… de modo tal que “nada humano me es ajeno”.

En junio pasado leí -hace un mes- un editorial del periódico Hoy que externaba su preocupación por el incremento de la participación de menores de edad en actos delictivos (“Preocupante” – Hoy – 12 de Junio, 2007) y que se hace eco de declaraciones del Jefe de la Policía, Bernardo Santana Páez, quien afirmó que en nuestro país menores son responsables (la negrita es nuestra) de un 30% de los delitos que se cometen.

Siempre hemos entendido que la minoría de edad es una referencia arbitraria, basada en premisas que no toman en cuenta el desarrollo mental del individuo, su capacidad para actuar con el debido discernimiento”, señala el editorial.

E indica que el Código del Menor crea en los menores la sensación de inmunidad ante la ley y la Justicia. Más allá de la “sensación”, todo indica que hay una realidad: parecería que un delito cometido por un menor –no importa su gravedad- es también un delito menor…

Este es un supuesto inaceptable. Viene a cuento una reflexión hecha por Wenceslao Calvo (ACPress Noticias – España) en torno a que en España algunos menores han sido hallados culpables de asesinatos, más propios de sicarios mafiosos o psicópatas sin conciencia que de personas que todavía no han alcanzado la mayoría de edad.

Calvo nos deja pensando sobre qué sentido tiene el Código del Menor (su reflexión vale para España y para República Dominicana).

Y es que la Ley del menor sería perfecta si siempre se diera esta hipótesis: que un menor es capaz de cometer delitos menores, de la misma manera que un mayor es capaz de perpetrar delitos mayores. Es decir, si hubiera una equivalencia entre la edad y la gravedad del delito, de modo que los menores de edad serían potencialmente sujetos de trastadas y gamberradas propias de la edad”, señala Calvo.

Y añade: “Pero desgraciadamente las cosas no son tan sencillas, porque la maldad humana, que parece ir en aumento, también comienza a despertarse cada vez en época más temprana, de manera que nos encontramos con menores que son protagonistas de delitos propios de mayores. Y aquí es donde la Ley del menor entra en una contradicción, porque ¿cómo aplicar una condena menor a alguien que ha cometido un crimen mayor, aunque sea menor? (las negritas son de Calvo). La capacidad de cometer un crimen mayor es indicio de que, en algún sentido, ya no estamos ante un menor, aunque cronológicamente lo sea. Y si lo tratamos como a tal, la que sale perjudicada es la justicia”.

El supuesto de que los menores sólo cometen delitos menores es falso. Muchos menores –de edad- son capaces de delitos mayores y su deuda con la sociedad, por lo tanto, es mayor, pero además son alentados por la sensación (o realidad) de impunidad. Parecería que a un menor "todo le está permitido" pero -parodiando a Pablo de Tarso- no todo le es conveniente.

Sólo pido una cosa: reflexiones mayores para problemas mayores.

lunes, julio 09, 2007

Tierra Adentro / Sin derecho a queja (dos)

9 de Julio, 2007

“La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella” Adolphe Thiers (1797-1877)

Sin derecho a queja (dos)

El lunes de la semana pasada comentamos –a partir de un artículo de nuestra amiga Tahira Vargas- una de las dimensiones que explican la violencia: la socialización masculina. Comenzamos a introducir otra explicación –a partir de expresiones de nuestra prensa escrita-: el inaceptable nivel de exclusión social.

Hoy leemos un artículo de Osvaldo Santana, director de CDN-Televisión, quien en el diario El Caribe (“El llamado a huelga es parte de un proyecto mayor” – Osvaldo Santana – El Caribe – 9 de Julio, 2007) señala que el llamado a huelga hecho por el Foro Social Alternativo para este lunes, puede poner en evidencia “que hay una creciente inconformidad, que ya no basta con estabilizar la economía y detener el desastre de la administración de Hipólito Mejía y que la equidad social debe ser más que una palabra.

Este, el de la inequidad social, es un tema pendiente de casi todos los gobiernos de América Latina. Sin embargo, “mal de muchos, consuelo de tontos”. Ya decíamos que un Gobierno que renuncie o se muestre incapaz de solucionar este tema pierde “autoridad” (y también la legitimidad de la que hablan los politólogos).

Queremos retomar nuestro comentario al artículo-ensayo de Dirk Kruijt y Kees Koonings (“Actores armados y ciudades fragmentadas” (Foreign Affairs / Abril-Junio 2007), quienes señalan que la democracia liberal se sostiene mientras los niveles de “exclusión social” y los niveles de “violencia” sean aceptables y mientras haya equilibrio entre ambos elementos.

Planteo la relación desde otro punto de vista: ¿no será que los niveles inaceptables de exclusión social están llevando a niveles inaceptables de violencia?

El posible fracaso de la convocatoria hecha por el Foro Social Alternativo no indicará automáticamente la “conformidad” de la población con las políticas sociales del presente gobierno o, dicho en la lógica que estamos aquí utilizando, “conformidad” con el nivel de exclusión social existente (así como el posible éxito de la convocatoria no indica que sus organizadores tengan capacidad de movilizar la población que acate el llamado).

Los gobiernos apenas han logrado, en el mejor de los casos, construir una maqueta hermosa de sus planteamientos de políticas sociales, efectos demostrativos no duraderos, sostenidos en la voluntad más que en la institucionalidad, carentes de una visión consistente de país a largo plazo y provocando permanentes desequilibrios en el ejercicio de ejecución del Presupuesto Nacional. En definitiva, políticas sociales que no superan el nivel del asistencialismo y de acudir a las emergencias, sin prevenirlas.

Nos encontramos ante el fenómeno de un Estado ausente en la respuesta a las necesidades sociales de los más pobres. En las favelas de Brasil, en las villas de Argentina, en los tugurios de Colombia o en las zonas de Guatemala, parte de la ausencia del Estado es suplida por los traficantes o señores de las drogas. ¿Será este el camino que seguirá República Dominicana?

Aquí, al igual que en Brasil, la pobreza amenaza con poner en ridículo a la democracia dominicana. Los demócratas dominicanos tienen una pregunta pendiente: durante cuánto tiempo es posible que se mantenga una democracia liberal con los grados de desigualdad, pobreza, exclusión social, crimen, drogas y anarquía existentes en nuestra sociedad.

Eduardo Jorge Prats –comentando una opinión de Adriano Miguel Tejada- intenta darnos pistas para una respuesta. Caracteriza dramáticamente la situación de la democracia dominicana y el sistema “clientelar” de partidos y termina con un deseo más que con una descripción de la realidad: “Esta fiesta no puede seguir” (La democracia que necesitamos - Hoy Digital - Viernes 29 de Junio del 2007).

A diferencia de algunas democracias latinoamericanas, en las cuales sus actores políticos –especialmente los partidos- están tratando de construir instituciones y dar respuestas institucionales, en República Dominicana la respuesta es el clientelismo. Y una cultura clientelar parece sostenerse mejor en donde hay pobreza y exclusión social, en donde hay una proporción significativa de la población que no encuentra otro camino para estar “incluida”, aunque sea vía las urnas cada cuatro años.

En ese contexto –y difiriendo de Jorge Prats- lamentablemente, la fiesta sigue y seguirá, porque nuestros políticos parecen estar “borrachos” de clientelismo, de irresponsabilidad en el rendimiento de cuentas (honrosas excepciones). Se han convertido en una entidad “empresarial” autónoma, son “emprendedores”, capaces de correr riesgos, de grandes apuestas y hasta compulsivos jugadores, dispuestos a “perder” una y otra vez.

Para muchos de ellos no existen las fronteras, porque no existen los límites. Nuestro sistema político, nuestra cultura política (la de ellos y la nuestra, como “ciudadanos menores de edad”), es nuestra desgracia…y parte de las explicaciones que podemos dar para la violencia que nos arropa, que todavía nos permite respirar, pero que amenaza con tapar todos nuestros sentidos, inclusive la nariz. En ese contexto, no hay derecho a queja.

Milton Tejada C. /
tejadamilton@yahoo.com

Tierra Adentro / Sin derecho a queja (uno)

Tierra Adentro

3 de Julio, 2007

“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”.

Mahatma Gandhi (1869-1948)

Sin derecho a queja

(Uno)

Somos una sociedad violenta. La socialización –así la llaman los psicólogos sociales y algunos antropólogos- se realiza como un proceso que nos prepara para la confrontación, la lucha, la supervivencia, la imposición, el autoritarismo… pero más allá de este proceso, el contexto económico y social en el que nos desenvolvemos es un contexto excluyente, lleno de desconfianza en los actores políticos y sociales, negador de la participación y que ha hecho, en reiteradas experiencias, del diálogo una comedia. En este contexto la convivencia social pacífica no es posible.

Dicho de otro modo: cada sociedad tiene la seguridad que se merece.

Es probable que usted o yo no nos consideremos merecedores de las amenazas e incertidumbres que nos rodean.

Es probable que veamos la violencia como un fenómeno que se reduce a la delincuencia, a la confrontación del ciudadano “decente” con el “delincuente” y de las autoridades (especialmente policiales) con los delincuentes y sus estructuras.

Es probable que el temor a que nos arrope un acto de violencia sea difuso, lejano, un “eso a mi no me pasa” o “no me importa” porque pensamos que todavía no nos toca.

¡Que equivocados estamos usted y yo si así pensamos!


Violencia y socialización


Tahira Vargas , antropóloga, ha publicado un artículo en el período Hoy (“Violencia y masculinidad” – Hoy – 3 de Julio, 2007), en el que se pregunta sobre por qué los hombres, en nuestro país, son los principales agresores. Y apuesta por una hipótesis: la violencia y agresividad que practican los hombres en nuestra sociedad tiene que ver con la construcción de su masculinidad en su socialización desde la niñez.

Sus argumentos parten de la observación de patrones de socialización en donde se plantea que la “no agresión” es, en la práctica, sinónimo de “no varonil”, de “pendejo”. La capacidad de “pelea” y de responder con violencia se constituye en una puerta de entrada para la aceptación en el grupo de sus pares.

Además, el sentido del honor que se les inculca tiende a ser defendido con violencia, la cual se asume como muestra de valentía, relacionada con tres temas fundamentales: familia, territorio y pareja, llegando a implicaciones como el asumir que la pareja es parte de “su territorio” físico, de sus posesiones.

Otro argumento explicativo esbozado por Vargas consiste en la asociación “amor-violencia”. Padres y madres golpean a sus hijos físicamente, generando una legitimación de la violencia desde la afectividad.

Asumimos que estas explicaciones dadas por Vargas a la violencia desde el hombre son válidas, pero insuficientes, sobre todo si tenemos en cuenta que esta socialización de lo masculino fue tan agresiva y violenta ayer como hoy y que, en cambio, la sociedad de hoy se nos presenta más violenta e irracional que la de ayer. ¿O quizás es un círculo creciente y eso explica sus dimensiones de hoy?

Otra faceta: la exclusión y falta de institucionalidad

El Listín Diario , en su editorial de hoy (“Atizando la Violencia” – Listín diario – 3 de Julio, 2007), hace una reflexión sobre los hechos de “violencia” ocurridos en Pedro Brand, comunidad distante a unos 26 kilómetros de Santo Domingo.

Nos dice que “en circunstancias como estas, atizar otros grados de violencia bajo el supuesto pretexto de canalizar “reivindicaciones populares”, es abrir una cancha mayor a la acción delictiva, no sólo de los profesionales de la violencia sino de aquellos ciudadanos, convertidos en turbamulta, que aprovechan el caos y la falta de autoridad para perpetrar libremente atentados contra la propiedad, siempre perjudiciales al pueblo”.

¿Qué quiere decir el editorialista con “circunstancias como estas”? En el párrafo previo apunta a una respuesta al indicar que “el país sufre una vorágine de delincuencia en la que los malhechores hacen de las suyas, poniendo en jaque a las autoridades y atemorizando, impunemente, a la población” y añade que a esto se une el alza en los precios de artículos de gran consumo.

Ve una intención: “calentamiento” para una huelga general y concluye lleno de buenos deseos: “Ojalá que la ciudadanía sensata no se preste a ese juego y que toda demanda de mejoría en la calidad de vida se canalice civilizadamente, y que el Gobierno se muestre más eficaz y diligente en la solución de las crisis en los suministros de agua y electricidad y actúe con mayor rigor para controlar y castigar las alzas inmoderadas e injustas que se han producido en muchos artículos de alto consumo popular”.

Sin pretenderlo, el editorialista nos sumerge en algunas reflexiones sobre la violencia y sus explicaciones.

Nos sumerge, en primer lugar, en la seguridad como una responsabilidad de Estado al solicitar que el Gobierno sea más diligente y eficaz en la solución de dos graves problemas: el suministro de agua y de electricidad. Necesidades prácticamente “primarias” en la sociedad moderna.

Un Gobierno que renuncie o se muestre incapaz de solucionar este tema pierde “autoridad” (y también la legitimidad de la que hablan los politólogos).

En segundo lugar, al establecer que “en circunstancias como estas” las protestas populares pueden abrir una cancha mayor a la acción delictiva, nos está planteando implícitamente lo que también indican Dirk Kruijt y Kees Koonings en “Actores armados y ciudades fragmentadas” (Foreign Affairs / Abril-Junio 2007): hay niveles aceptables de “exclusión social” y niveles aceptables de “violencia”, el sistema se mantiene cuando hay equilibrio entre ambos elementos. Sin embargo, vale la pena preguntarse si los niveles inaceptables de exclusión social no están llevando a niveles inaceptables de violencia.

Continuaremos…

Milton Tejada C. / tejadamilton@yahoo.com