martes, junio 04, 2013

GCPareto / Cultura de la leña y el fogón



Pobreza
La pobreza se cocina en fogón y leña en el Sur de RD

Este reporte escrito por María Teresa Morel y publicado en El Caribe, el 31 de mayo pasado, recoge los resultados de una investigación del Grupo de Consultoría Pareto para Sur Futuro en torno a las prácticas culturales relacionadas con la cocción de alimentos en una subzona del Sur de República Dominicana. La investigación fue hecha por Milton Tejada y Ana Julia Rodríguez.



La cultura de la leña y el fogón sobrevive en varias comunidades del Sur del país, en donde por décadas sus habitantes han cargado con resignación el peso de la pobreza. Según los datos del IX Censo Nacional de Población y Familia, el 8.29% de los hogares a nivel nacional todavía utiliza leña como combustible para cocer sus alimentos, siendo Azua y Bahoruco las dos provincias en donde más prevalece esta práctica.



Partiendo de estos datos, la Fundación Sur Futuro y la Alianza en Energía y Ambiente con Centroamérica (AEA) realizaron el estudio “La Cultura de Cocción en Comunidades del Sur de República Dominicana”, con el objetivo de conocer a fondo esta realidad y auspiciar el uso de estufas eficientes que contribuyan con el medio ambiente y mejoren la calidad de vida de sus habitantes.



Según el estudio realizado por el Grupo de Consultoría Pareto, en las comunidades de la cuenca de la presa de Sabana Yegua (Los Auqueyes, Las Cañitas, el Tetero, El Gramazo, Los Fríos, Las Cuevas y Montancito) del municipio Padre Las Casas, Azua, ocho de cada diez hogares utiliza leña para preparar los alimentos.



La encuesta, que también incluyó la comunidad de Higo de la Cruz, en la Sierra de Bahoruco, arrojó que el modelo de fogón más usado (45%) es el de tres piedras en el suelo o de fuego abierto, ubicado generalmente fuera de las casas.



Cocinar agachadas



Los investigadores notaron que estos fogones resultan incómodos para las mujeres que pasan mucho tiempo agachadas para lidiar con los alimentos.

Esta situación provoca que las usuarias padezcan de dolores musculares, principalmente en la cadera, puesto que emplean más de cuatro horas en el proceso de cocción de los alimentos.



Otras afecciones identificadas con el uso de leña están relacionadas con irritación en los ojos, enfermedades respiratorias y exposición al calor.

Aunque en más de la mitad de los hogares (55%) cuentan con estufas de Gas Licuado de Petróleo, las amas de casa consultadas admiten que no la utilizan con frecuencia, principalmente por razones económicas.



Las estufas de GLP se utilizan principalmente para la elaboración de alimentos sencillos, como colar café y preparar alimentos para los niños; en caso de enfermedad o en época de lluvias.



Y es que la búsqueda de leña está arraigada en el quehacer cotidiano de casi todos los miembros de las familias de esta deprimida zona del país.

Las mujeres entrevistadas afirman que su uso no representa costo alguno e insisten en que su recolección  no afecta el medio ambiente.



Alimentación deficiente



Otro aspecto interesante del estudio resalta los deficientes hábitos de alimentación, basada principalmente en carbohidratos y pobre en proteínas animales.



Víveres como yuca, auyama y batata; espaguetis, arroz, habichuelas, guandules y harina de maíz es lo más consumido en los desayunos, comidas y cenas. La dinámica productiva de las familias marca en muchas ocasiones los horarios para cocinar y lo que se come. Casi en el 40% de los hogares se cocina dos veces o menos al día.



Sur Futuro donará 1,995 estufas



La gerente de Educación de la Fundación Sur Futuro, Susana Doñé, dijo a elCaribe que con los datos recolectados en el estudio, la institución que preside Melba Segura de Grullón, busca donar 1,995 estufas a igual número de familias a través del programa Sur Solar. “Será una contribución directa en ahorro de energía y al mismo tiempo contribuirá a la conservación de los recursos naturales, porque las personas utilizarían menos energía para cocer los alimentos”.



En ese sentido, indicó que actualmente la institución está diseñando un modelo de estufa adaptada a las preferencias de las usuarias, que limite el tiempo de cocción, la producción de humo y las afecciones de salud, lo que se traducirá en una mejor calidad de vida en la zona.



Economía

Pese a la incomodidad que representa el uso del fogón, las mujeres lo prefieren por razones económicas y prácticas.