sábado, noviembre 25, 2023

Para comprender el corazón de las mujeres / 3 de 3

La mujer: amadas y hacerlas sentir amadas

Milton Tejada C.
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Pidiendo a Dios la bendición del matrimonio de mi hijo
Carlos Ariel Tejada con su esposa Diana Familia.

¡Bendiciones!
Esta es mi tercera y última entrega. 
Qué día más propicio: ¡Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer! La raíz más profunda del amor es la paz que, entre dos seres humanos distintos como somos ella y yo, no está libre de tensiones, pero sí ha de estar libre de violencia. La violencia destruye ese puente que queremos fortalecer que es el amor.
Escribo en "clave masculina", es decir: para nosotros, los hombres, pero las mujeres también pueden sacarle su provecho. Se trata de nueve clave para hacer que tu compañera o esposa se sienta amada. Las primeras seis clave (puedes repasarlas en nuestras dos entregas anteriores) fueron:
  • Se sienten amadas cuando actúas con respeto.
  • Se sienten amadas cuando le brindas atención completa.
  • Se sienten amadas cuando actúas con ternura
  • Se sienten amadas cuando te esfuerzas en los detalles.
  • Se sienten amadas cuando en la jerarquía de tus relaciones, después de Dios, ellas ocupan el primer lugar.
  • Se sienten amadas cuando le das mucha, mucha, mucha importancia a sus proyectos y necesidades.
Ahora concluyo con tres sencillas clave más:
  • Se sienten amadas cuando no rehúyes el liderazgo en el hogar;
  • Se sienten amadas cuando las halagas con sinceridad por sus atributos físicos, emocionales y espirituales.
  • Se sienten amadas cuando tienen evidencia de que eres un hombre íntegro y de fe.
SÉPTIMO. Se sienten amadas cuando no rehúyes el liderazgo en el hogar, especialmente frente a los hijos. De entrada, al ser cristianos asumimos que el hombre tiene un rol de liderazgo en el hogar y que no puede -si quiere ser fiel a nuestro Dios- rehuirlo. La Palabra de Dios nos dice, en Efesios 5:23.25, que "el esposo es la cabeza de la esposa, así como Cristo es la cabeza de la iglesia... Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella".
Ese es el tipo de liderazgo que necesitamos en el hogar: un liderazgo que asume la responsabilidad de conducir; un liderazgo que se entrega por la felicidad de su esposa y para agradar a Dios (es amor, en muchas ocasiones, sacrificial), un liderazgo que imita a Jesús.
Al hablar de conducir, liderar, también nos referimos a la formación de los hijos, y esto va en contra del patrón cultural que asigna a la mujer como SU responsabilidad la educación, formación, de los hijos. Tú, como hombres, también deberás rendir cuenta de esta tarea, en la que tu esposa o compañera es AYUDA IDÓNEA.

OCTAVO. Se sienten amadas cuando las halagas con sinceridad por sus atributos físicos, emocionales y espirituales. Te animo a asumir una mirada positiva de la vida y a mantener esa misma mirada con relación a tu esposa. Ella está llena de atributos físicos, emocionales y espirituales que te sirven de soporte, que te hacen sentir especial... ¿Ha envejecido y ya no es la misma muchacha ágil y vivaracha de los primeros años? ¡Tiene belleza que debes aprender a valorar sinceramente y a externarlo!
"Hice un pacto con mis ojos
No voy a ver a otra mujer
Como miro a mi mujer"
Escribo en ocasiones haciendo una traducción libre de Job 31:1. Aquí está el secreto: que tus ojos y tu corazón aprendan a ver a tu esposa de un modo especial, en todos los planos de la vida: físico, espiritual, emocional... Ella es el ser especial que Dios creó para ti.

NOVENO. Se sienten amadas cuando tienen evidencia de que eres un hombre íntegro y de fe. La falta de integridad nos lleva a generar incertidumbre. Al no-integro se le aplica el dicho popular que dice: "Donde va Vicente, donde va la gente". Es un hombre de "conveniencia" propia, centrada en sí mismo. Y esto genera mucha inseguridad.
Una mujer que conoce los valores de su esposo o compañero, que sabe a qué atenerse en todas las circunstancias, que sabe que su compañero es fiable y confiable, se siente segura, y esa seguridad se traduce en sentirse amada cuando así se lo manifiestas.
Si a la integridad le sumas que eres un hombre de fe, entonces es una integridad fundamentada en los valores del Evangelio ¡Nada más seguro para el corazón de una mujer que esta combinación!

El amor no se trata sólo de dar, sino de dar lo que el otro está necesitando (dentro de lo legítimo, claro) o de la manera en que el otro pueda recibir lo que le ofreces. El corazón del amor es dar-se (sin dejar de lado el amor propio o una sana autoestima).

Voy a concluir esta última entrega de esta serie con una paráfrasis de unos de mis pasajes bíblicos preferidos, Miqueas 6:6-8 que describe perfectamente el tipo de hombre que tu esposa quiere y que Dios quiere también:

“¿Con qué me presentaré ante el Señor?
Ya se te ha dicho lo que es bueno,
Lo que Él de ti espera, tan solo
Que practiques la justicia
Que ames con ternura
Y que camines humildemente
Junto a tu Dios”.


Hasta nuestra próxima entrega. Y no olvides dejarnos tus comentarios en este mismo blog o escribiéndonos a nuestro whatsapp (está en la parte superior).

Grata Vida para todos.

sábado, noviembre 11, 2023

Para comprender el corazón de las mujeres / 2 de 3

El corazón de las mujeres: atención, detalles... y Dios

Milton Tejada C.
Whatsapp (809) 519-5584
Twitter: @MTejadaC
Instagram: @my.gratavida
A mi esposita Ysabel y a mi nos encanta poder compartir
con jóvenes parejas y mostrarles algunos aspectos
importantes de los caminos del amor. Aquí con Lissa y Tito,
que contraerán matrimonio en una semana.



Mi segunda entrega. En clave "masculina", pero ustedes las mujeres también pueden indicarnos cuándo se sienten amadas -o cuándo no se sienten amadas-. Como hombre, soy un eterno aprendiz del cómo amar mejor cada día a mi esposita. Y comparto esto con otras parejas -casadas o por casarse-. Aquí van las claves cuatro, cinco y seis:
  • Se sienten amadas cuando te esfuerzas en los detalles.
  • Se sienten amadas cuando en la jerarquía de tus relaciones, después de Dios, ellas ocupan el primer lugar.
  • Se sienten amadas cuando le das mucha, mucha, mucha importancia a sus proyectos y necesidades.
Clave 4, 5 y 6 para entender el corazón de las mujeres
Estas tres pautas pueden hacer de ti el hombre que ella siempre soñó.

CUARTO. Se sienten amadas cuando te esfuerzas en detalles. 
Cuando hablamos en detalles, muchos pensamos en pequeños regalos. Y eso está bien, pero ser detallista va más allá de pequeños regalos. Y si se trata de regalos, es conveniente, en ocasiones, vincular los pequeños regalos a circunstancias que tu esposa recuerda con agrado. Por ejemplo, flores, joyas, un peluche, un perfume son regalos que tienen mucho más significado si tu esposa recuerda cómo disfrutaba las flores de su jardín, o tenía un peluche para dormir o es loca con el perfume de lavanda. Por lo tanto, una regla clara para elegir detalles es conocer a fondo a tu esposa, de ahí puede definir los detalles ideales.

A veces los detalles es bueno acompañarlos de una nota, una expresión acertada, crear un clima, expectativas, etc. Y no solo el cómo, sino también el cuándo hacerlo. Incluso, a veces son más valorados cuando no hay ningún motivo.

Algunas características de los detalles que aconsejan quienes saben de estas cosas son es que sean:

• Sencillos
• Imaginativos u originales
• Oportunos
• Muy especiales para la persona a la que van destinados
• Emotivos
• Elegantes
• Atractivos
• Inspirados, un indicador de la inteligencia del que tiene el detalle...

Finalmente, cultiva en ti el ser detallista, no solo el detalle ocasional. Se trata de que “robes” una sonrisa a tu esposa y, sobre todo, su corazón. Que los detalles muestren cómo cuidas tu amor.

QUINTO. Se sienten amadas cuando en la jerarquía de tus relaciones, después de Dios, ellas ocupan el primer lugar. 
Estos párrafos van dirigidos a hombres cristianos. En mi caminar como filósofo me apegué, durante un tiempo, a la definición cartesiana del hombre como "animal racional" (ni es animal ni es siempre racional). Sin embargo, hoy voy más a lo esencial: el hombre es un ser RELACIONAL. Y la primera de nuestras relaciones, la más importante, es con Dios (Deuteronomio 6:5).

Recuerdo que, siendo un adolescente, aprendí un poema, de esos fatales de un hombre dirigiéndose a una mujer y le decía:

"Toito te lo consiento
menos faltarle a mi madre
que una madre no se encuentra
y a ti te encontré en la calle".

Es una expresión -muy propia de nuestra cultura- que nos enfatiza que, en términos de amores, la madre está por encima de la esposa. ¡Y esto es falso! Por esta clase de pensamientos es que, con cada vez mayor frecuencia, se produce el deterioro en las familias.

No tengo que comparar amores, pero en la Biblia por la única persona que un hombre debe estar dispuesto a dar la vida (como mandato), es por su esposa. Para un hombre que tiene esposa (o compañera), la segunda relación en prioridad es su esposa o compañera. Estamos llamados a amar a nuestras esposas "como Cristo amó a la Iglesia (Efesios 5:25): dando su vida por ella.

Es también una forma de testimoniar ante los hijos que el matrimonio es una relación muy importante y que, por lo tanto, merece especial atención. (Aunque no lo voy a tratar en esta entrega, el orden de las relaciones en las Escrituras es: Dios, cónyuge, hijos, padres, familiares, hermanos y hermanas en la fe y el resto del mundo.

Efesios nos habla de que el amor es, en el caso de la esposa, entrega, sacrificio, así como Cristo sacrificó su vida por la Iglesia. ¿Es esta la clase de amor que tienes por tu esposa?

SEXTO. Se sienten amadas cuando le das mucha, mucha, mucha importancia a sus proyectos y necesidades.

He aquí cinco pautas -las tomé prestada no sé de dónde- que pueden ayudarte en este sentido:

      1. Si estás acostumbrado a fijarte en sus defectos, cambia la forma de pensar y céntrate en sus virtudes. Puedes hacer una lista de todas las cosas buenas que tiene tu esposa o compañera.
      2. Exprésale tu reconocimiento Exprésale todo los bueno y positivo que ves. Puedes hacerlo a través de una bonita cita, en la que la que le digas que reconoces todo lo bueno y bonito que hace por ti.
      3. Reconócelo en público. Que el valor que le das a tu pareja no quede solo entre vosotros, si no que también lo expreses delante de familiares, amigos u otras personas. Puedes reconocer cosas que hace tu pareja y que te gustan mucho.
      4. Apóyala. Dale tu voto de confianza ante sus metas y sus proyectos y hazle saber que cuenta en todo contigo. Es importante apoyar a una persona y más si es tu pareja. Si decide estudiar o alcanzar una meta dile que le apoyas y que estarás ahí para lo que necesite. Con esto lo que hacemos es que nuestra pareja se sienta más segura y logre alcanzar sus sueños.
      5. Se agradecido. Cuando te sientas agradecido con las cosas que hace por ti, por su ayuda o apoyo dale las gracias, haz que sienta que estas pendiente de cada detalle por pequeño que sea. Valora las cosas pequeñas porque lo más grande que te está dando es su tiempo.
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viernes, noviembre 03, 2023

Para comprender el corazón de las mujeres /1 de 3

Ellas se sienten amadas

Milton Tejada C.

Hace unos años nos impactó la lectura de un libro de Gary Charman titulado “Los lenguajes del amor”. La tesis de Charman es simple: que ames a tu cónyuge es importante, muy importante, pero más importante es que tu cónyuge se sienta amado por ti. Entender esto es fundamental, porque el amor no se trata sólo de dar, sino de dar lo que el otro está necesitando (dentro de lo legítimo, claro) o de la manera en que el otro pueda recibir lo que le ofreces. El corazón del amor es dar-se. Hoy comparto contigo (en tres entregas) nueve claves para alcanzar el corazón de las mujeres. No las olvides.

Este artículo está escrito en clave "masculina", especialmente para hombres y esposos, por lo tanto, es mi lectura, espero que les ayude, caballeros. Les presentaré nueve claves a no olvidar para hacerlas sentir amadas.

Sin embargo, también espero que las mujeres le saquen provecho: me corrijan, me confirmen, amplíen, contradigan...
Mi esposita amada, Ana Ysabel

Ellas se sienten amadas por sus esposos, ellas se sienten orgullosas de ti, ellas se sienten tristes ante determinadas actitudes o comportamientos tuyos… pero ¿Qué desean ellas de nosotros, sus esposos? Una relación de pareja es fácil, pero una relación de pareja que trascienda el momento, que se sostenga sobre bases duraderas, que supere las dificultades y se convierta en un “lugar” de satisfacción para ambos, de deleite… eso ya es un poquito más difícil y requiere compromiso. 

El corazón de las mujeres: 9 claves a no olvidar

PRIMERO. Se sienten amadas cuando actúas con respeto. Es simple: una mujer que no se siente respetada, no se siente amada. Un diccionario define respeto como “digna de alta consideración y estima”. 

En algunos casos (te lo advierto), es posible que escondas en ti a un tirano que tiende al irrespeto o un narcisista empedernido. Respetar a tu mujer es una manera de renunciar al afán de control que, en múltiples ocasiones, nos lleva al jueguito de querer ser como Dios (¡como si de verdad pudiésemos controlar a las personas, un absurdo!).

Puede ser, en otros casos, que te encuentres en un punto de la relación en que, para ti, tu mujer no merece tu respeto (una mujer que no se respeta a sí misma, difícilmente inspire respeto). Si este fuera tu caso, desafíala a respetarse, a recuperar su orgullo y estima, ponla en alto valor, que ella sea capaz de celebrarse a sí misma, de ser ella misma y no lo que tú deseas que ella sea.

En cambio, si eres el hombre respetuoso que debemos ser, te felicito. Si es así, probablemente has comprendido el poder de tus palabras y actitudes en el hecho de que tu compañera se sienta respetada. Y, casi seguro, recibes lo mismo. Ah, una clave que nunca deberá faltar en una relación donde prima el respeto: saber escuchar.

En definitiva, el respeto es una de las primeras medidas del amor.

SEGUNDO. Se sienten amadas cuando le brindas atención completa. ¡Cuidado! A veces los hombres funcionamos en “piloto automático”, prestamos una atención mecánica a lo que nos rodea, a quienes nos rodean, incluso a nuestras esposas (uf, me ha pasado un montón de veces). Y ella se da cuenta de que no le estás atendiendo, de que "atiendes sin atender". Mientras ella te habla, tú te enfocas en el programa que tienes encendido en la televisión, o no levantas la vista de tu computadora.

¿Te digo algo? La atención completa no es sólo un deber tuyo hacia ella, tu esposa, es también un derecho de ella. Esto requiere practicar y, por lo tanto, debes entrenar tu mente hasta que lo conviertas en un hábito (y mantenerte vigilante). Mírala a los ojos, párate, detente, escúchala con atención, ella y sólo ella cuenta… ¡Cuesta!

TERCERO. Se sienten amadas cuando actúas con ternura. Afecto, dulzura, simpatía, delicadeza, suavidad, cariño, amor, ternura, mimo, piropo, requiebro, galantería. Y sus antónimos: brutalidad, grosería, tosquedad. Nos dice la Palabra de Dios que ellas deben ser tratadas como vaso frágil (1 Pedro 3:7). No se trata de que tengas ternura como si fuera una tarea más, un momento de ocupación más de los numerosos que tienes, se trata de que SEAS tierno.

En la Biblia es una palabra con una variedad de matices de significado muy profundos. Puede significar amar, amar profundamente, amar desde lo más profundo de las entrañas del ser, tener misericordia, ser compasivo, tener tierno afecto. El diccionario del uso del español de María Moliner la define como: Actitud cariñosa y protectora hacia alguien. Cualidad de las cosas que emocionan dulcemente.

Con la prisa con la que vivimos, con el egoísmo y narcisismo dominante, la ternura parece objeto de museo. La ternura requiere paz interior, requiere estar en paz interior, ser dueño de tus propios impulsos y sentimientos. O, como diría Pablo: dominio propio.

Te aseguro que incluso la mujer que parece más dura, grita por ternura. Puede que rechace esta actitud en ocasiones (a veces se tiene miedo de acostumbrarse y de que luego no fuera más que una muestra de afecto dulce interesado, momentáneo de tu parte),

Si tu esposa es de las que rechaza que seas tierno (y, repito, ser, no hacer de…), seguro que ella necesita sanar, liberarse, aprender a dejarse cuidar, a confiar, quitarse máscaras, bajar sus defensas. Si le cuesta recibir a un hombre tierno es posible que ella se encuentre dañada… entonces, paciencia, ayúdala, amala con ternura. Insistentemente.

Ternura es compromiso de donación y afecto, que busca la alegría del otro a través de detalles en apariencia pequeños. Ser tierno es ante todo una actitud, "un gesto de estrechar al otro en nuestros brazos, hacernos uno con él”, nos dice un autor que ahora no recuerdo.

En mi próxima entrega escribiré sobre otras tres maneras en que ellas se sienten amadas:
  1. Se sienten amadas cuando te esfuerzas en detalle;
  2. Se sienten amadas cuando en la jerarquía de tus relaciones, después de Dios, ellas ocupan el primer lugar.
  3. Se sienten amadas cuando le das mucha, mucha, mucha importancia a sus proyectos y necesidades.
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sábado, octubre 28, 2023

Conforme al corazón de Dios

Vivir de acuerdo al corazón de Dios
Milton Tejada C.

En Guanajuato, México., 2019.
Si quiero servir a mi generación, necesito discernir los tiempos que vivimos, pero sobre todo estoy llamado a vivir de acuerdo al corazón de Dios.
“….varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero….” (Hech 13,22). Si Jesús, que es mi abogado ante el Padre, tuviese que dar testimonio de mi, qué diría…
¿Qué testimonio daría Jesús de mí? Si todo lo que tenemos es una agenda de acciones, no es suficiente. El compromiso cristiano debe ser cercano al corazón de Dios. La primera pregunta de Dios no es por la producción, no es por lo que haces, sino por cómo estas hoy.
Dios nos dice: Quiero no sólo tu cabeza, tus pies, tus manos, quiero tu corazón. Quiero que tengamos una relación de corazón. Jesús quiere decir de nosotros que somos hombres y mujeres según el corazón de Dios.
El futuro de los cristianos y de las iglesias en América Latina será marcado más por las relaciones de amor con Dios que por las instituciones que establecemos.
La salud de la iglesia depende más de establecer una relación de amor con Dios, que por lo producido. No es una relación cuantitativa. Hay días en que puedes presentar algo, días en que no. Hay cosas que haces que te salen bien y otras que no. Sabes que hay cosas que hiciste con el corazón y otras con segundas intenciones.
La relación de amor del corazón con Dios es tan importante porque entonces puedes llegar con las manos llenas de cosas que hiciste o sucias y vacías, necesitadas de que Dios las limpie… así podemos llegar a Dios siempre.
Los siguientes son algunos elementos que nos pueden ayudar a establecer una relación saludable con nuestro Dios, viviendo según su corazón.

Búsqueda constante de una relación con la Palabra de Dios.
Las iglesias cristianas necesitamos que una señal de nuestra identidad sea la Palabra de Dios.

Somos hijos de la historia, tenemos una historia de salvación
Los cristianos somos hijos de hombres y mujeres que han sido fieles a Dios. En América Latina tenemos poca memoria histórica. Sin embargo, el Pueblo de Dios es un pueblo histórico, una nube de testigos.

Vivir nuestra vocación con un sentimiento y un sentido profético.
Hay una inconformidad con el mundo en que vivimos. Somos hijos de este mundo, pero somos hijos de Dios. Constante arrepentimiento en el corazón de la gente, de las comunidades, de las estructuras. La iglesia y los cristianos no podemos perder la autoridad de decir: “Así dice el Señor…”.

La fe cristiana se vive en comunidad.
No hay una fe cristiana que no se viva en comunidad. Es fundamental que seamos una iglesia de comunidad, no de caciques, de gerentes, de “capos”, de pastores. La iglesia no puede ser negocio, es comunidad. Una comunidad en la cual Dios habla, una comunidad de ayuda mutua, de sentarnos a escuchar.
No es saludable que los líderes no tengan la oportunidad de ser iguales. Es decir, de ser hermanos.

Llamados a vivir la vocación marcados por el primer amor (Apoc 2,3).
Dispuestos a decir a Dios que nos purifique y nos envíe. Si lo fundamental es la relación, esta se puede renovar. Somos hombres y mujeres con sed de Dios, con deseos de vivir según el corazón de Dios y esto es lo que dará salud y estabilidad a la iglesia en América Latina.

Servir a nuestra generación, discernir las señales de los tiempos y vivir según el corazón de Dios, son marcas de la iglesia hoy, para ti y para mi.

tejadamilton@gmail.com

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lunes, octubre 16, 2023

Victoria en la oración

 LA ORACIÓN TRANSFORMA LA DERROTA EN VICTORIA

Queridos hermanos


Hoy sufrí un pequeño accidente. A las 5:20 AM, se fue la luz mientras caminaba en el Mirador Sur (Santo Domingo). Tratando de ponerme a un lado, me caí en la cuneta, me golpeé fuertemente el hombro y una costilla (una especie de desgarre muscular). Algunos compañeros corredores me ayudaron a ponerme de pie. Y, mientras lo hacían, yo solo podía decir: “¡Gracias, Señor! ¡Gracias, Señor!”.

Entonces también recordé que tenía pendiente publicar más sobre la oración (la primera parte la publicamos hace unas tres semanas sobre el poder de la oración). Sea de gratitud, como en mi caso hoy, u otro tipo de oración, porque lo que es una aparente derrota, la oración es capaz de transformarla en victoria. Aquí esta segunda entrega.


1.   ¿Por qué debo orar?

Debemos orar porque los cristianos no creemos en una religión, sino en una relación con nuestro Padre y el fundamento de esa relación es la oración.

 

2. ¿Qué es la oración?

-Es clamor a Dios, quien nos oye aun antes de que hablemos (Isaías 65:24). En Jeremías 33:3 se nos dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.

-Es un pedir al Señor, quien nos dice: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá… si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dadivas a sus hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Mateo 7:7-8)

-Es un tener intimidad con Dios, presentando nuestro corazón a nuestro Padre que “está en lo secreto”.

-Es un escuchar la llamada de Jesús que está a la puerta de tu corazón y te llama y te dice: He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo (Apocalipsis 3:20).

-Es un humillarnos delante de Dios y echar todas nuestras ansiedades sobre él: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros…” 1 Pedro 5:6-7


3. ¿Cuáles son las promesas y bendiciones de Dios para cuando nos acercamos a El como hijos?

-Nos ofrece la certeza de un amor incondicional, del cual nada puede separarnos y la certeza de que Jesús intercede por ti: ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... antes que todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

-Que la oración de fe puede salvar al enfermo: Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados (Santiago 5:15);

-Nos ofrece todo cuando pidamos en su nombre, las peticiones de tu corazón de acuerdo a su voluntad (Juan 16:24);

-Nos promete la bendición de una paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:6,7).


4. ¿Qué necesito para orar?

-Necesitas permanecer fiel al Señor y a su palabra. Nos dice en Juan 15:7-8: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.

-Necesitas confesar “soy un pecador”. En Santiago 5:16-17 nos indica la palabra: Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados”.

-Necesitas creer en Jesús, hacer las cosas que le son agradables y estar dispuesto a guardar sus mandamientos. Nos señala en 1 Juan 3:21-24: Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado”.

-Necesitamos aprender a “orar sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17). 

-Necesitas humillarte delante del Señor y El te exaltará (Santiago 4:10);

-Necesitas abandonarte en manos del Padre, entregarle tus ansiedades, tus afanes (Filp 4:6: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. 

-Necesitas, si eres hombre, dar honor a tu esposa y tratarla como vaso más frágil, si quieres que tu oración sea escuchada: 1 Pedro 3:7: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.


5. Qué tipo de oración puedo ofrecer al Padre

-De petición: Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; 9 llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y 10 el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Lucas 11:9-10). 

-De acción de gracias. En 1 Tesalonicenses 5:17: “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

-De perdón:  Marcos 11:24-25: Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas”.

-De alabanza. Hebreos 13:15: Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”. 

-De adoración: Salmo 145:1-3: Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable”.

-De confesión de nuestros pecados. 1 Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

 

6. ¿Qué impide una oración eficaz?

 

  • No escuchar la Palabra de Jehová y ponerla en práctica (Proverbios 28:9).
  • Cuando pedimos para nuestro deleite del mundo (Santiago 4:3);
  • Cuando no perdonamos (Marcos 11:25);
  • Cuando tenemos un ídolo en nuestro corazón (Ezequiel 14:3-8);
  • Cuando no hemos perdonado al hermano (Mateo 5:23).
  • Cuando dudamos al pedir. Nos dice Santiago 1:6-8: Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”.

 

7. ¿Cómo podemos pedir conforme a la voluntad de Dios?

 

  • Pidiendo con fe (Santiago 1:5);
  • Pidiendo al Señor que nos haga aptos para el bien (Hebreos 13:21);
  • Cumpliendo su voluntad con agrado (Salmo 40:8);
  • Pidiendo al Señor que nos enseñe cuál es su voluntad (Salmo 143:10);
  • Sirviendo de corazón al Señor y no por agradar a los hombres (Efesios 6:6);
  • No cayendo en vanidad por nuestros razonamientos (Romanos 1:21);
  • No conformándonos a las cosas del mundo, sino transformándonos continuamente para la voluntad de Dios que es buena, agradable, perfecta (Romanos 12:2);
  • Aceptando la Palabra de Dios como palabra de verdad (Juan 17:17);

 

Recuerda: ES ORANDO COMO SE GANAN LAS GRANDES BATALLAS. LA ORACIÓN PUEDE CONVERTIR UNA APARENTE DERROTA EN VICTORIA.

GRATA VIDA PARA TODOS.

miércoles, septiembre 27, 2023

Para ganar grandes batallas

Para ganar grandes batallas, la oración

No estoy seguro, pero creo que fue el Pastor Rafael Montalvo quien predicó este mensaje. Hoy nos ha de servir para entender lo vital de la oración en nuestras vidas como cristianos. En ella y con ella podemos ganar grandes batallas.

En la Palabra de Dios hay momentos en que pueblos, comunidades y hombres, NOS ENCONTRAMOS AL BORDE de la derrota, de la desesperación, sin saber qué hacer y entonces sólo NOS QUEDA reconocer nuestra impotencia, reconocer que esta o aquella circunstancia no dependen de nosotros, RECONOCER QUE POR NOSOTROS MISMOS NO PODEMOS ganar determinadas batallas… porque las grandes batallas se ganan con la oración.

Momentos en que:

  • No puedes ganarle la batalla al cáncer u otra enfermedad grave;
  • No puedes ganarle la batalla a un divorcio que te amenaza;
  • No puedes ganarle la batalla a una quiebra en tu empresa;
  • No puedes ganarle la batalla a un estar sin empleo;
  • No puedes ganarle la batalla a esa adicción que te afecta desde hace años, que puede ser la droga, el juego, el sexo, o hasta el trabajo;
  • No puedes ganarle la batalla a un hermano o hermana, un familiar que se empecina en seguir caminos de perdición.
  • No podemos ganarle la batalla a la descomposición moral de la sociedad que se expresa en el narcotráfico, la violencia, la corrupción, la ruptura de todos los límites…

Son GRANDES BATALLAS EN LAS CUALES SOLO PUEDE HABER VICTORIA SI NOS LA DA EL SEÑOR Y EL SEÑOR NOS LA OFRECE SI ORAMOS.

Te quiero mencionar sólo tres momentos narrados en la Biblia en los que SÓLO DIOS HIZO POSIBLE LA VICTORIA.

PRIMERO. UN LÍDER QUE ORA POR VICTORIA PARA SU PUEBLO.

El pueblo de Israel avanza por el desierto. Se ve obligado a enfrentar a un enemigo numeroso, bien organizado. Los amalecitas. Y nos dice la palabra de Dios que Josué capitaneó al pueblo en la batalla, PERO que Moisés subió a lo alto de un monte y dice que sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro, del otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada” (Ex 17:9 y ss).

¡DIOS LES DIO LA VICTORIA Y VENCIAN MIENTRAS MOISES MANTENIA SUS MANOS ALZADAS, NO ES MAGIA, ¡ES INVOCACION AL SEÑOR!

SEGUNDO.  UNA IGLESIA QUE ORA POR SU LÍDER.

Se trata de la primitiva Iglesia en Jerusalén. Comienza a ser perseguida. Herodes ha matado a Jacobo, hermano de Juan y Herodes vio que la muerte de Jacobo había agradado a los judíos. Toma preso a Pedro, en estas circunstancias el pronóstico para Pedro no es nada bueno. Dice la Palabra (Hechs 12:5-9): “…Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. Y saliendo, le seguía… “. Es decir ¡Quedó libre!

TERCERO. CUANDO TENEMOS UNA SITUACIÓN DE LA QUE NO PODEMOS SALIR POR NOSOTROS MISMOS. Es el caso de Bartimeo, el ciego. Va detrás de Jesús. Dice el Evangelio (Mcs 10:46 y ss), que primero “gritando”, en una segunda ocasión “gritando con más insistencia” o “más todavía”. Y es que le mandan a callar. Es como cuando te dicen: para qué oras, eso no sirve de nada. Y Jesús simplemente le pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?” “Quiero recobrar la vista”. Y así fue. “En aquel mismo instante el ciego recobró la vista, y siguió a Jesús”. RETORNÓ LA VISTA… y tú, ¿qué quieres para ti en este día?

Tres circunstancias desesperadas, grandes batallas, grandes causas.

  • Un hombre, ciego, grita a Jesús, y grita con fuerza y recupera la vista.
  • Una comunidad, la Iglesia de Jerusalén, ante la prisión y posible muerte de uno de sus líderes, “ora sin cesar” y Pedro queda libre.
  • Un líder, Moisés, ante la batalla de su pueblo contra un enemigo superior en fuerzas, mantiene los brazos elevados al cielo y la victoria es de su pueblo.

Y las tres batallas se ganaron del mismo modo: orando, con oración. ES ORANDO COMO SE GANAN LAS GRANDES BATALLAS.

Moisés, en lo alto de la montaña, intercede por el pueblo, y sus brazos alzados son un seguro de victoria en la batalla. «Unos confían en sus carros, otros en sus caballos; nosotros confiamos en el nombre del Señor» … «Si el Señor no construye la casa en vano se cansan los albañiles». 

El tema de hoy, la oración, es una invitación a dos cosas: primero, a poner toda nuestra confianza en manos del Señor, y segundo, a ser tercos.

DEBEMOS ORAR CON LA MISMA TERQUEDAD de la viuda del Evangelio. Ella sabe que o le hace justicia ese juez inicuo o pierde el pleito contra su enemigo. DICE LA PALABRA:

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respeta a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que, viniendo de continuo, me agote la paciencia. … ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? (Lc 18:1 y ss).

Somos tercos cuando tenemos la conciencia de que dependemos TOTALMENTE de otro. La vida de esta viuda estaba en manos del juez… ¿somos nosotros conscientes de que nuestra vida está en manos de Dios? Desde nuestra debilidad ¿Levantamos cada día los brazos en busca de ayuda: «levanto los ojos a los montes… ¿de dónde me vendrá el auxilio?», ¿del talento, del dinero, del poder, de los amigos, de los libros? Y el creyente proclama sin dudar: «El auxilio me viene del Señor.

Esta terquedad que busca el auxilio del Señor, que descansa en él, que pone en él todas nuestras cargas y toda nuestra confianza, tiene un nombre: ORACIÓN. Es el único camino seguro para ganar grandes batallas que creemos perdidas o alcanzar cimas que nos parecen imposibles. Y es, también, una forma de tener intimidad con nuestro Dios. Es el camino para cambiar lo que parece que no tiene posibilidad de cambios.

QUIERO DECIRTELO DE UNA VEZ: LA ORACIÓN ES LA FORMA SEGURA DE GANAR GRANDES BATALLAS. NO A LA MANERA MIA, NO A LA MANERA TUYA, SINO A LA MANERA DE DIOS, PORQUE EL SABE QUE NOS CONVIENE AUN ANTES DE QUE LE IMPLOREMOS, ROGUEMOS, DEMOS GRACIAS, LE ADOREMOS, LE ALABEMOS…

Mateo 26:39

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

ESTE ES EL ESPIRITU CON EL QUE ORAMOS LOS CRISTIANOS CUANDO ESTAMOS EN DIFICULTAD: PADRE, TU PUEDES APARTAR DE MI ESTE DOLOR, ESTA AMARGURA, ESTA CALAMIDAD, ESTA TRISTEZA, ESTA ENFERMEDAD… PERO QUE SE HAGA NO COMO YO QUIERO, SINO COMO QUIERES TU.

  

miércoles, septiembre 06, 2023

Nuestra cuota de malentendidos

 MATRIMONIO: NUESTRA CUOTA DE MALENTENDIDOS

Una relación conyugal está formada por dos personas imperfectas y todos tenemos nuestra cuota de topetazos y errores en la relación


Hace un par de años -no recuerdo con exactitud cuándo- leí un libro que organizó algunos de mis conocimientos sobre las heridas en un matrimonio y sobre la resolución de conflictos. Se llama “Sana las heridas en tu matrimonio”, de Gary y Bárbara Rosberg. Hoy les comparto algunas notas.

¿Alguna vez te has sentido herido por causa de tu cónyuge? Seguro que sí. ¿Alguna vez has sido la causa del dolor en la vida de tu pareja? Seguramente. En toda relación matrimonial el esposo y la esposa han sido -alguna vez- tanto el ofendido como el ofensor, la causa y el objeto del dolor conyugal.

¿Por qué nos herimos mutuamente si somos esposos? ¿Por qué dos personas que se han comprometido a amarse el uno al otro durante toda la vida, a veces se olvidan del otro, se ignoran o se ponen en contra?

Porque todo matrimonio está formado por dos personas imperfectas, que a veces son desconsideradas, ásperas, o sencillamente egoístas. Y dos personas imperfectas compartiendo el mismo espacio están destinadas a tener desacuerdos. Todos tenemos estos "topetazos" conyugales de vez en cuando, no importa cuánto deseemos evitarlos, ni cuán tristes nos sintamos cuando suceden.

Cada matrimonio tiene su cuota de malentendidos y errores en la relación, conflictos y desaires, palabras hirientes y peleas a gritos que terminan en dolor. Y a veces es como una colisión de frente que causa daños más severos (como traición, infidelidad o abuso).

Ciertos conflictos y heridas en determinados momentos son inevitables ¿Qué haces cuando sucede? ¿Cómo respondes cuando tienen un conflicto?

La resolución de conflictos y heridas se encuentra a la misma altura que la comunicación, que es el principal problema que encuentran las parejas.

Muchos estamos desorientados a la hora de resolver los problemas conyugales. ¿Por qué?  Porque nadie nos enseñó cómo hacerlo. Entonces, en lugar de sanar nuestras heridas y continuar con la vida, dejamos que nuestros problemas se acumulen, pensando erróneamente (o deseando en secreto) que el tiempo en verdad sane todas las heridas.

No es así. En cambio, con el tiempo, los conflictos sin resolver y las heridas sin sanar endurecen nuestros corazones y abren una brecha entre nosotros como esposos. Cuando enterramos nuestros conflictos en lugar de enfrentarlos, cuando guardamos nuestro dolor en lugar de ocuparnos de él se pone en marcha un proceso.

Evitarlo finalmente te guiará a un lugar donde no quieres ir: al divorcio emocional. Es posible que nunca te separes físicamente o inicies un divorcio legal por determinadas razones, como las apariencias, los hijos o las conveniencias religiosas. Pero la distancia entre ustedes se seguirá ensanchando.

Te sentirás atascado e infeliz, viviendo en la misma casa y compartiendo el mismo apellido. El matrimonio soñado que alguna vez compartieron morirá lenta y dolorosamente. Todo lo que les falta es iniciar públicamente los trámites en los tribunales locales. 

Cuando tu cónyuge habla acerca de la importancia que tiene su matrimonio, escúchalo. Cuando dejan de hablar: cuidado, puede significar que han dejado de buscar la salida. Si este modelo de separación emocional continúa, este cónyuge puede terminar yéndose físicamente. Y queda la pregunta: ¿Qué debemos hacer? ¿Qué debemos saber?

Cuatro conclusiones: 1. En todo matrimonio hay heridas; 2. No nos enseñaron cómo solucionar conflictos conyugales; 3. El divorcio emocional ocurre mucho antes que el divorcio legal (a veces este no ocurre nunca); 4. Una pareja “divorciada” emocionalmente no es feliz). Nos vemos…

GRATAVIDA para todos.