viernes, marzo 13, 2015

Personal / Raíces

Las raíces que hoy tengo

Madrugada. Encontrar esta hermosa carta que me envió mi hijo Juan Roberto que ahora está en Monterrey, México, trabajando luego de concluir sus estudios allá, me enternece y me dice: sí, he cometido errores, pero también he dado todo por ser padre y me siento orgulloso de lo que hemos podido sembrar... raíces, algunas de ellas mis muchachos tendrán que deshacerlas, otras podrán profundizar más hondo la tierra, su tierra.

Buenas noches estimado y gran padre:

Carlos Ariel, Milton y Juan Roberto en paseo a Cabrera
Espero te encuentres muy bien y conservándote en ese entusiasmo y espíritu  que te hacen más viejo, pero más sabio que nunca.

Te escribo porque por mi cabeza pasa cada día una lección diferente de esas tantas que día con día me intentaste enseñar y muchas veces si lo entendí, otras veces simplemente pensé que eran rabietas de adultos que no querían que los niños fueran felices.

Hoy sé más que nunca que esas raíces que como padres intentan inculcar en los hijos es fruto del esfuerzo de enmendar esas lagunas que como hijos tuvieron también ustedes o quizás trasmitir esos valores que crecieron con  ustedes. Quizás no todo lo absorbimos como ustedes desearían y es triste saber que, en ocasiones, por nuestra inmadurez o terquedad no dejamos que las bendiciones de vida fuesen trasmitidas de generación en generación.

Me preocupa solo de pensar que me espera el día de mañana. No sé si los ignorantes son felices porque no conocen más que su ignorancia. Cuando eres una persona consciente y capaz de identificar que hay algo más allá de nuestras narices, y que no se necesitas de un batallón para conquistar un imperio, se vuelve hasta una pesadilla el solo imaginarte no escalar ese escalón que como miembro de tu familia te toca escalar para acercarte más a esa meta del éxito generacional que todos deseamos que se mantenga constante.

 El estar alejado me ha dado muchos golpes. Algunas veces he sentido que no puedo salir de esos agujeros de temor e inseguridad, pero en esos momentos voy a esas hermosas canciones que crecieron conmigo en casetes con poetas trovadores como Joan, Pedro, Silvio, Joaquín y todos los demás para darme cuenta de lo que dicen sus letras, que te enseñan a vivir  y contar una historia de lo bello y hermosos que puede ser cada día.

Por ultimo te dejo estas letras de una canción que me deja más que claro que sin esas raíces que hoy tengo, gracias a ustedes, no sería quien soy hoy por hoy.

Muchas gracias, un fuerte abrazo

TQM, Juan R.

Raíz que debo a mis viejos
a mis hijos y a los besos
que me guardo y que no di
raíz que busco y no encuentro
que vive oculta en los versos
que no escribo y que perdí
raíz de todos nosotros
raíz que aguarda en los ojos
que hacen guardia para ver
raíz abierta a la vida
raíz hoguera y guarida
raíz que está por hacer
¿sin esa raíz
qué será?
raíz dormida en la tierra
raíz que enreda mis piernas
y me toca el corazón
raíz que gana mis guerras
la guerra contra la guerra
y el estado del dolor
raíz de toda la gente
raíz que esquiva la muerte
que me enseña dónde ir
raíz que roza lo incierto
raíz que abrazo y me invento
para así sobrevivir
¿sin esa raíz
qué será?


Pedro Guerra

jueves, marzo 12, 2015

Política / Un paso delante de los políticos

Carta a la ciudadanía
Paso a nuevas expresiones y manera de hacer política...

La siguiente es una comunicación de Guadalupe Valdez, Diputada Nacional, reflexionando sobre el agotamiento del modelo actual de hacer política y afirmando que la sociedad siempre va un paso por delante de sus políticos, especialmente de sus legisladores.

Apreciado ciudadano, apreciada ciudadana:

Me dirijo a ustedes porque siento la necesidad de compartir algunas reflexiones con la vista puesta en el presente y el futuro del país.
En agosto del 2010, hace 4 años y medio, asumimos la función de representar a la sociedad ante el Congreso Nacional. En este tiempo hemos procurado desarrollar todas las actividades parlamentarias con un enfoque de derechos y de justicia, especialmente en defensa de los derechos de las personas que menos tienen y más sufren las consecuencias de un modelo económico, político y social excluyente.
En este bregar he meditado sobre la importancia de dotar al país de leyes que respondan a las necesidades de las mayorías sin marginar a las minorías,  minorías a menudo excluidas por su origen étnico, preferencia sexual, por razones de raza o de género, por su especificidad cultural. Y en esta labor de legislar he visto cómo la sociedad siempre se encuentra un paso delante de los legisladores, reclamando derechos que no han sido atendidos.
Creo que este actuar obedece en gran medida a la separación que existe entre representantes y representados, así como a una cultura política deficitaria, en la que predomina lo individual, los intereses particulares por sobre los valores e intereses colectivos.
Creo también que este ir a remolque de la sociedad es consecuencia de que no tenemos claridad en la sociedad que queremos y necesitamos construir.
Cuando me hago la pregunta de qué sociedad queremos legar a nuestros hijos y nietos, la respuesta que siempre aflora es que tiene que ser mejor que la que nos ha tocado vivir. Entonces pienso en la urgencia de articular voluntades, producir acciones, generar transformaciones.
Disponemos de una tierra que tiene recursos naturales y humanos suficientes para asegurar a toda la población bienestar, salud y felicidad. Sin embargo, hay escasez de empleos dignos, un alto porcentaje de la población padece hambre, nuestros jóvenes sueñan con emigrar, muchas adolescentes se embarazan tempranamente; a diario mueren niños y niñas porque el Estado no garantiza el derecho a la salud, crecen el tráfico y el consumo de drogas.
Se suceden los gobiernos y seguimos sufriendo presupuestos deficitarios y concentrados en el pago de una deuda pública que cada año crece más y más. Nuestro país es cada vez más desigual y más injusto con los seres humanos y con la naturaleza, reinan la inseguridad ciudadana y la corrupción y –salvo honrosas excepciones- la política ha dejado de ser un instrumento al servicio de la ciudadanía para convertirse en un negocio. Pertenecemos por geografía, por historia y cultura a la región latinoamericana y caribeña, pero no estamos adecuada ni suficientemente integrados a ella.
Vivimos en un Estado que tiene un déficit de derechos, y también de ciudadanía. Un Estado que mantiene al pueblo atrapado con prácticas clientelares, asistencialistas, con una educación deficitaria, con la desvergonzada impunidad de los que roban sus arcas. Una sociedad que observa perpleja cómo “servidores públicos” hoy son multimillonarios sin que puedan justificar de dónde han obtenido los recursos.
En este panorama, los políticos y los partidos tradicionales, sea cual sea su bandería, no han sido capaces de actuar para cambiar una situación que puede derivar en un proceso tal de deterioro económico, social y ambiental que haga peligrar crucialmente el futuro de la Nación.
Enfrascados en los procesos electorales, en la procura de posiciones estatales y gubernamentales, y afectados por el personalismo y las ambiciones, la clase política tradicional dominicana no se ha ocupado de contribuir al desarrollo de una institucionalidad honrada y eficiente al servicio de toda la ciudadanía, de un Estado responsable que vele por la equidad y la justicia social, que proteja el trabajo honesto y que asegure los derechos a toda la ciudadanía incluidos los sectores más vulnerables.
En estos momentos que se acercan procesos electorales, nueva vez  vemos que afloran las ambiciones partidistas e individuales, comienzan a tejerse las alianzas, emergen las promesas, todos ofrecen soluciones. Y  me pregunto: ¿Soluciones a qué? ¿A la forma de hacer política, a la forma de representar, gobernar, legislar, relacionarse con la población, rendir cuentas…? O “soluciones” con cambios de siglas, de colores, de rostros…, cambiar para que nada cambie.
Mientras esto ocurre en los partidos y en sus cúpulas, en el seno del pueblo se agita el reclamo de encontrar alternativas válidas para iniciar el camino de dignificación del ser humano, de la reconstrucción nacional, del desarrollo con equidad.
Ante esta situación, considero que los esfuerzos hay que orientarlos a fortalecer la construcción de un sujeto político nuevo, plural, inclusivo, participativo, democrático; un sujeto político con decisión y capacidad de promover un cambio sustantivo en la sociedad. 
Un nuevo sujeto político que sea crítico con los personalismos, con las prácticas clientelares, con el fatal predominio de los intereses corporativos por encima de los intereses del país.  Un ser político que posicione el bien común por encima del bien particular, que defienda una sociedad justa y solidaria.
En este esfuerzo, hay que recuperar los principios éticos de la política, hay que recuperar la formación, hay que recuperar el debate, hay que recuperar la confrontación de ideas para construir los instrumentos de la transformación. Hay, en resumen, que dignificar la política, ejercerla con ética y desprendimiento, como servicio a la sociedad.
La política la concebimos para luchar por la libertad, por la democracia, por los derechos, por la dignidad, por el bienestar y la felicidad de la gente.
Necesitamos contribuir con más fuerza, con más determinación para que el pueblo tenga los instrumentos que requiere para luchar y triunfar por una mejor vida para todos y todas.
Sabemos que existe una lucha en sectores de la población, hombres y mujeres dispuestos a dar lo mejor que tienen en el proceso de transformación que necesitamos, una lucha que en muchos aspectos está transitada. Pero también sabemos que hay disgregación. Mucha gente en los campos, en los barrios, en los territorios, en las organizaciones está dispuesta a luchar, pero se requiere mejor articulación, más coordinación, mayor unidad, para que juntos avancemos.
Desde diferentes sectores de la sociedad escuchamos voces que alientan la articulación de voluntades para producir acciones que generen transformaciones, abrir espacios para que otras ideas, otras propuestas, otras personas, otras formas de hacer política, se expresen, se escuchen.
Hay que dar paso a nuevas expresiones y maneras de hacer política, nuevas formas de relación entre la sociedad, los políticos, las organizaciones e instituciones en las que predominen la horizontalidad, la transparencia, la corresponsabilidad y la rendición de cuentas.
Es una responsabilidad de cada ciudadano y ciudadana, contribuir a construir procesos que nos lleven a una mejor vida y aseguren un futuro mejor a nuestros descendientes. En este empeño hay que ser perseverantes y confiar en nosotros mismos, no esperar soluciones desde fuera de nosotros, el milagro del cambio lo haremos nosotros, conscientes que el futuro es ahora.
Tenemos el derecho y el deber de aportar ideas e iniciativas para articular voluntades, para producir acciones, debatir, disentir, proponer de manera abierta, horizontal, plural, para generar transformaciones, para trabajar por el presente y por el futuro.
Hagámoslo juntos.  ¿Cómo, cuándo empezamos?

POR UNA POLÍTICA AL SERVICIO DEL PUEBLO y DE LA JUSTICIA.








Diputada Nacional

Santo Domingo, D.N.
13 de Febrero, 2015


miércoles, marzo 11, 2015

Política / Capitalizando decepciones

El partido español Podemos o la capitalización de decepciones

VELIA GOVAERE VICAROLI 

En una hora electoral, vivida en medio del desencanto y la desafección partidaria generalizada, nada es más ventajoso que la virginidad política, para todo condenarlo y todo prometerlo. Es un Estado ideal fantasioso, donde no hay pasado que defender, trayectoria que asumir, ni deudas que pagar. Detrás de su “pureza cristalina”, la tabla rasa con la que se llega, oculta la ausencia de capacidad probada de gestión y la retórica que incrimina, sin historia propia, disfraza inexperiencia. Pero todo eso permanece invisibilizado por la fuerza ciega del descontento.
La palabra “cambio” es suficiente para sembrar avalanchas irracionales de expectativas. ¿Cómo administrar después, en la hora de la responsabilidad de gobierno, el universo de las restricciones institucionales? ¿Cómo aterrizar en el mundo real la ilusión cargada de condenas al statu quo, pero desnutrida de contenido?
En abstracto. Una parte importante del electorado español no quiere saber de eso y, desde ahora, se apunta al partido Podemos, que todo lo condena y todo lo promete, eso sí, en abstracto. Su nombre indica una aspiración que responde al grito del movimiento de los “indignados”, surgido de la administración de la austeridad, para pagar la deuda externa de España. Con marcadas diferencias, esa situación social y política es hermana de la griega. Ambas nacieron de una imposición irracional y de torpes acreedores, que ahora cosechan las tormentas que sembraron.
La mano dura de los acreedores de España desencadenó una desconsiderada austeridad con estancamiento productivo, retroceso de los índices de satisfacción social y un sentido de desesperanza colectiva. Todo, en nombre de pagar una deuda externa que no podía enfrentarse sin miseria, ya que, amarrada como estaba a una moneda ajena, España no tenía política monetaria propia y quedaba en permanente desventaja competitiva. Como resultado, en Grecia, el descontento dio lugar a la victoria de Syriza. En España, pareciera que existen condiciones para que el partido Podemos repita ese paso hacia lo desconocido.
Hace exactamente un año, Podemos no existía. Hoy es el partido político con mayor preferencia electoral. Su fuerza lo convierte en un actor protagónico de la política española. Su existencia misma señala ya el fin del bipartidismo desde la llegada de la democracia, hace más de 30 años, y el inicio de un período de inestabilidad política inevitable, independientemente de sus posibilidades electorales. Su mayor fuerza le llega del vacío creado por el descrédito de los partidos tradicionales, que no supieron dar una cara de hidalguía nacional, sensatez, sensibilidad y esperanza ante la austeridad impuesta desde afuera. En España, ese descontento se alimenta desde la izquierda, como heredera de una utopía devaluada. En otras partes, como en Francia, el vacío se llena desde la derecha xenofóbica. En toda Europa es síntoma, no respuesta, de una crisis de representatividad, producto de la pérdida de cohesión social, el crecimiento de la desigualdad y la sensación de vivir una democracia secuestrada por los aparatos partidarios, alejados de las angustias cotidianas.
Indefinición. El partido Podemos, nuevo como es y en oposición a lo viejo, es decir, a todo, se define prioritariamente por su indefinición. Está en su mejor momento, aquel estadio virginal que mejor puede capitalizar las decepciones. Comienza por colocarse “au-dessus de la mêlée”, más allá de todos los protagonismos de antaño. Por eso, a todas las otras formaciones políticas las llama “castas”. Su visión no la define como de izquierda o derecha, sino, muy útilmente, como los de abajo contra los de arriba. Se presenta con promesas de un cambio radical, que convenientemente no concreta. Condenar a diestra y a siniestra, eso es lo suyo.
En contraste con su supuesta “indefinición”, pocas dudas existen de los estrechos vínculos, personales, políticos y financieros entre la dirigencia de Podemos y el “Socialismo del siglo XXI” de Chávez. Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y Luis Alegre, líderes históricos de ese partido sin historia, vivieron en Venezuela por muchos años como “asesores” de la Presidencia, recibieron pagos personales millonarios por auditorías a Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Ecuador, hechos públicos por el fisco, y la fundación CEPS, de la que todos ellos forman parte, declaró haber recibido 3,7 millones de euros del gobierno de Hugo Chávez ( El País , 17/6/2014).
Ilusoria utopía. Los simpatizantes de Podemos no quieren saber nada de eso. Con decir que España no es Venezuela les basta. El pensamiento crítico de sus potenciales votantes está monopolizado con lo establecido, emborrachados, como están, con la ilusoria utopía de romper con lo existente. Es un voto protesta sin propuesta. Ahí está el secreto de esas nuevas formaciones diseñadas para ganar, no para gobernar. Si sus contornos se dibujaran con claridad, no sería extraño descubrir “más de lo mismo”, porque lo existente no se sustituye con el vacío. Una vez en el poder, se acaba el misterio, la poesía termina y comienza, con una dura prosa, el nuevo camino del viejo desencanto.
Incendio. Gobernar es complejo y el votante no quiere saber de minucias prosaicas: aumentar la productividad, mejorar la competitividad, desarrollar políticas fiscales que fomenten la innovación, el valor agregado y la creación de capacidades, para mayor empleabilidad con mejor remuneración. Eso no es nada idílico, sino práctico, concreto, exigible. ¡Uf, qué aburrido hablar de ese tipo de temas pedestres! Se oye más bonito “igualdad”, “justicia social” y “empleo”, así como así, de la nada. En los períodos electorales se pueden hacer todas las condenas abstractas que se quieran, pero en la administración concreta las definiciones son ineludibles. Las palabras huecas suelen transmutarse en nuevas utopías devaluadas. Pero el partido Podemos no está todavía ahí. Está, más bien, en su momento poético, jugando con fantasías de fuego para capitalizar decepciones.
El incendio vendrá después.

La autora es catedrática de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).



jueves, febrero 12, 2015

Hablando con el arte

Manos Unidas, autismo y comunicación

Anoche, un poco cansado, acudí a la invitación de Odile Villavizar a la exposición "Hablando con el arte". Presentación de 25 pinturas de niños autistas. Ejercicio de expresión, de comunicación organizado por la Fundación "Manos Unidas por Autismo".
Siempre he pensado que las personas con discapacidad son discriminadas en nuestro país, pero si hay grados, aquellos que tienen discapacidades llamadas intelectuales se llevan el premio de los más. No estamos acostumbrados a salir de nuestra zona de confort para buscar comunicarnos con otros de modo distinto a como solemos hacerlo cotidianamente.
"Por medio del arte los niños con autismo pueden expresar sus sentimientos, sueños, recuerdos y fantasías, gracias a una comunicación no verbal que les ayuda a tener autoconciencia y es muy positiva para su desarrollo", expresa un "broshure" entregado en la actividad.
"Hablando con el arte"es eso: una forma de expresión desde lo más, profundo de estos niños y jóvenes. Todas ellas revelan mucho de su mundo exterior y probablemente digan mucho a sus familiares, pero también nos dicen a nosotros que nos atrevemos a "creer en crear" formas, modos, innovadores de comunicación.
Asegura la Fundación que pintar contribuye al desarrollo de distintas áreas en estos niños y jóvenes: comunicación, autoestima, motricidad, concentración, sanación, salud mental, actividad cerebral, inteligencia emocional...
Cada una de las 25 pinturas estuvo disponible para que el público
pudiera adquirirla. Cada artista sería recompensando por su obra. Un 60% de lo recaudado por cada pintura para el pintor y un 40% para seguir manteniendo el taller de pintura.
La Fundación "Manos Unidas por Autismo" requiere que rompamos barreras y prejuicios, que nos atrevamos a soñar junto con estos artísticas, y requiere también del apoyo solidario, generoso, de dominicanos y empresas, para procesos formativos que tienen un alto costo. Tender la mano solidaria, una forma de comunicación...

Doing Business: no tan mal como pensaba

Doing Business en las ciudades de Centroamérica y República Dominicana
Entre 22 ciudades - y en tres áreas que facilitan los negocios - doce están ya a nivel de economías de la OCDE. Si las demás ciudades logran acortar la brecha con las de mejor desempeño, el clima de negocios de Centroamérica y la República Dominicana mejoraría significativamente, creando un ambiente favorable para emprendedores locales y apoyando la competitividad de la región.
Este y otros hallazgos emergen del nuevo estudio "Doing Business en Centroamérica y la República Dominicana 2015" del Grupo Banco Mundial, el primer estudio regional de Doing Business en Latinoamérica y el Caribe que por primera vez analiza las regulaciones empresariales en 22 localidades en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana. El estudio revela que, por ejemplo, Ciudad de Panamá tiene un desempeño en 3 de las áreas medidas, similar al promedio de los países de altos ingresos de la OCDE.
El informe encuentra también que según el indicador, no siempre son las capitales que encabezan la clasificación; por ejemplo las ciudades de León, en Nicaragua y San Pedro Sula en Honduras ocupan los primeros lugares en la facilidad para obtener permisos de construcción.
Sobre República Dominicana, algunos hallazgos son:
  1. República Dominicana está entre las 50 economías donde el comercio transfronterizo es más fácil con procesos similares a países de altos ingresos de la OCDE.
  2. Santo Domingo y Santiago de los Caballeros (Puerto Plata) son la segunda y tercera ciudad de la región en facilidad de comercio transfronterizo.
  3. En todas las ciudades de República Dominicana para abrir una empresa se requieren 7 trámites que toman entre 19.5 días en la capital y 24.5 días en Higüey.
  4. República Dominicana es el país de la región cuyas ciudades tienen mayor homogeneidad en términos de facilidad para abrir una empresa.
  5. La capital dominicana –Santo Domingo- está por encima de Managua, San Salvador y Tegucigalpa en mejores prácticas regulatorias...
  6. En República Dominicana el registro mercantil encarece la apertura de una empresa en relación a otros países de la región.
  7. La capital dominicana –Santo Domingo- está por DEBAJO de Panamá, San José y Guatemala en mejores prácticas regulatorias...
  8. República Dominicana tiene, según Doing Business, oportunidad de mejorar en el área de facilidad para permisos de construcción.

jueves, diciembre 11, 2014

Una oportunidad: las quejas por teléfono

El poder de las quejas por teléfono

(Más que un problema, una oportunidad).

Estas son notas elaboradas tomando de aquí y de allá y que fueron utilizadas en un taller que impartimos a las recepcionistas del Ministerio de Medio Ambiente en el 2004-2005. Previamente, durante un mes, verificamos cómo ese personal atendía las quejas por teléfonos. Llamamos a los diversos departamentos, jugamos el rol de diferentes tipos de quejosos, tomamos notas del tratamiento dado a la queja… con tal de ir a los errores concretos de un personal que tenía deseos de servir, pero que requería algunas técnicas para mejorar ese servicio.

Las hay de todo tipo: espontáneas y previstas, de nuestros jefes y de fuera, que tienen que ver con nuestra institución y ajenas a la Secretaría… Pero ante ellas solemos sentir una sensación desagradable de angustia, de presión, de estrés, de posibilidad de reaccionar espontáneamente y, por lo tanto, de modo inadecuado.  Las técnicas para manejarlas nos proporcionan más seguridad a la hora de enfrentarnos con estas situaciones.   
                                                                                                                                             
¿Qué tanto se quejan los ciudadanos que llaman a la Secretaría de Medio Ambiente, a sus departamentos, a sus puestos de trabajo? ¿Qué tanto de esas quejas reciben directamente, aun cuando la transfieran?

Si nos parece que no hay quejas…cuidado! A lo mejor significa que utilizan otro modo de quejarse que es más inconveniente para nuestra imagen y nuestro trabajo. Si no atendemos las quejas, no tendremos la oportunidad de cambiar nuestra forma de trabajar. Perderemos la confianza de la ciudadanía (o no la podremos recuperar que es, en muchos casos, nuestro objetivo.)

En el sector privado, atender bien una queja contribuye a que el cliente se haga más fiel.

Las quejas son, pues, una fuente muy importante de innovación y mejora  en nuestra institución.

1. Errores comunes al tratar las quejas
a) La manera de escuchar la queja…no presentarse ni personalizar la llamada. Cuando contestamos el teléfono, los primeros 6 segundos son críticos, porque es el tiempo de que disponemos para crear una buena impresión. Quien nos llama para externar una queja está predispuesto. Un simple “hola”, acompañado de un tono de desinterés, propicia que el clima sea desagradable.

Empezar presentando la institución y diciendo su propio nombre. Si percibimos la sensación de algo impersonal, de que nadie es responsable, se agrava la situación.

b) Interrumpir la explicación del que se queja. Impedir al ciudadano que explique su problema y cortarle antes de que haya acabado su exposición es un fallo habitual en la atención de quejas. Interrumpir aumenta la frustración y crece la sensación de que no queremos escuchar y, mucho menos, ayudar.

c) No colaborar ni prestar ayuda. Muchas veces los ciudadanos escuchan de nosotros que “no puedo hacer  nada” para resolver el problema. Esto crea la sensación de que “nos da igual lo que pasa”... ¿Por qué asumir una responsabilidad si no somos culpables de lo que ocurre?

Al contestar la llamada, estamos aceptando el 100% de la responsabilidad de la misma. Aceptamos hacer lo máximo para solucionar el problema dentro de nuestra capacidad y con el apoyo de la institución. Debemos rápidamente darle nuestra ayuda, aunque sea sólo tomando  notas del problema, para que el ciudadano entienda que su caso será analizado antes de que él vuelva a llamar.

(En esta parte procedimos a un Estudio de Caso: Errores habituales en el tratamiento de la queja).

d) Dar, excusas, justificando o minimizando el problema. En lugar de reconocer la responsabilidad, si se tiene, y la molestia causada, se justifica dando excusas. En realidad, a quien llama le da igual que tengamos mucho trabajo, que nuestro compañero o compañera está enfermo (a) o cualquier otra explicación. El o ella tienen un problema y quieren ver soluciones.
A veces minimizamos el problema. Le decimos que no es tan grave, o que no pasa nada, lo cual es como decirle que su reacción es inapropiada, que está exagerando.

e) Tomar la queja como algo personal es convertir un problema relacionado con nuestro trabajo en un conflicto entre personas, y reaccionamos así porque nos sentimos objeto de la ira del ciudadano. En realidad, sus sentimientos negativos no tienen que ver concretamente con ustedes. La indisposición es contra la institución y proyecta esta molestia contra quien representa la institución en ese momento, es decir, usted.

Por lo tanto, sepa que usted no es la verdadera destinataria de esos sentimientos negativos del ciudadano y, además, si usted evita que las emociones nublen su mente podrá conducir la queja hacia un final feliz.

2. Cómo resolver la queja y lograr la satisfacción del ciudadano
Vamos a esbozar siete pasos para lograr resolver satisfactoriamente una queja.

Uno. Practicar la escucha activa. Antes de intentar buscar una solución a un problema es necesario eliminar los sentimientos negativos de quien llama. Es necesario, en primer lugar, escuchar la queja con atención. No interrumpa y demuéstrele que le está escuchando, intercalando con palabras como “comprendo”, “siga por favor”. Haga preguntas abiertas para que se exprese plenamente. Procure hablar siempre con tono positivo y amable. Una vez terminada la exposición del ciudadano, reformule para asegurarse de que ha entendido correctamente.

Dos. Agradecer la queja. Desarme al que le llama con algo que no espera: ¡agradezca la queja! Dígale que ha hecho bien en llamar, que usted está ahí para ayudarle. Nuestros ciudadanos están preparados para la confrontación porque nuestras instituciones son incapaces de reconocer sus fallos. Si, en lugar de esto, usted agradece que el ciudadano comparta esa información, lo va a sorprender positivamente. El clima de enfrentamiento puede ser transformado en clima de colaboración.

Tercero. Solidarizarse con el quejoso y demostrarle empatía. En un caso así, usted también se hubiera molestado, por lo tanto, entiende su molestia. Demuéstrele empatía: póngase en su lugar. Reconozca su reacción como normal y no como exagerada y trate de crear el sentimiento de que juntos buscarán cómo solucionar el problema.

Cuarto. Ofrezca disculpas. A continuación, discúlpense. Que suenen sinceras, no un simple “lo siento” de robot mecánico.

Quinto. Responsabilizarse de resolver el problema. Comprométase a encarar el problema personalmente. Recuérdele su nombre e insista en que está a su disposición. No significa que ustedes tendrán que asumir la solución, sino que dará todos los pasos necesarios para que así sea.

Sexto.  Añada un detalle. Por ejemplo, una carta informándole de la solución.

Séptimo. Asegurarse de la satisfacción. Llame al cabo de un tiempo para comprobar que todo está resuelto e insista en lo importante que es para la institución solucionar los problemas ambientales que se presentan.

3. Otras situaciones difíciles al teléfono

a)       El interlocutor se enfada por haber sido transferido. Si se enfada porque ha tenido que esperar mucho tiempo y le han pasado de un teléfono a otro, contéstele con una breve y sincera frase de disculpas, expresando que siente mucho su molestia y que sabe que su tiempo es muy valioso.

b)       El interlocutor se muestra grosero. Recuerde que usted representa a la institución y que la reacción del interlocutor no le está destinada personalmente. Conserve la calma y, si es la única salida, utilice un mensaje como “si habla usted con ese tono, me es imposible resolver su problema. lo siento, pero voy a tener que colgar”.


viernes, diciembre 05, 2014

Día del Voluntariado

Voluntariado, alma de la acción social.
Por Addys Then Marte
Directora Ejecutiva de Alianza ONG

La búsqueda de una ciudadanía más activa, más involucrada en la promoción del desarrollo, menos ajena a las decisiones públicas, nos remite a  modalidades de participación.
En el país se ha avanzado en el reconocimiento de la participación pública, teniendo como uno de sus ejemplos más notables al Consejo Económico y Social, que es un instrumento para asegurar la participación y el diálogo entre instancias del Gobierno y  trabajadores, empleadores y organizaciones sociales, establecido en la Constitución de la República Dominicana. También se reconoce a través de una de una diversidad de consejos, comisiones, que abordan la participación desde la esfera de lo sectorial o lo territorial como los consejos provinciales y municipales. Sumemos a esto las comisiones de veeduría establecidas por el Presidente Medina  a través del Ministerio de la Presidencia.
La participación de la ciudanía también se evidencia en jóvenes y adultos que desde la bandera de la solidaridad y el compromiso, dedican de manera desinteresada horas de trabajo a proyectos y acciones en favor de su comunidad o de segmentos poblacionales que requieren su apoyo.  Este tipo de participación,  que por lo general sucede a través de organizaciones de la sociedad civil,  sustenta  el concepto de voluntariado.
Es precisamente al voluntariado como forma de participación ciudadana a la que queremos referirnos, con motivo de la declaración del 5 de diciembre como Día Nacional del Voluntariado.
El voluntariado se expresa, principalmente, a través de las organizaciones de la sociedad civil.  Esto sin dejar de reconocer que en el país contamos con programas gubernamentales, especialmente del área social, que han recurrido al voluntariado.  Un buen ejemplo de esto lo es el Programa Progresando con Solidaridad (PROSOLI) que moviliza unos 15,000 voluntarios, así como el programa de Alfabetización Quisqueya Aprende Contigo que supera los 50,000 mil.
El servicio voluntario, como forma de participación, está en el centro de las organizaciones de sociedad civil, además de ser una fuerza inspiradora hace posible que los beneficios de los programas  que ejecutan las ONG lleguen a mayor número de personas y comunidades. Su práctica favorece la promoción de causas  y la defensa de derechos, la disposición de conocimiento en diferentes áreas a los que pueden acceder pobladores y organizaciones, así como la posibilidad de acciones que tengan consistencia en el tiempo.
Los efectos de esa práctica solidaria en las organizaciones pueden verse en distintas dimensiones.  Por ejemplo en lo económico, el ¨Estudio exploratorio sobre el aporte y características del voluntariado a la sociedad dominicana”,   destaca como el trabajo que llevan a cabo los voluntarios a través de 32 ONG  se puede valorizar en unos 504 millones de pesos al año.
También como proporción de los recursos humanos.  Los ejercicios de rendición de cuenta 30 ONGs nos revelan que los voluntarios representan, en promedio, el cuarenta por ciento (40%) del personal de las asociaciones sin fines de lucro.
Las motivaciones para practicar el voluntariado están asociadas al deseo de hacer el bien, de ayudar a los demás.  La condición socioeconómica del voluntario no condiciona esta práctica, por esto no debe sorprendernos que de acuerdo al Barómetro de las Américas 2012, República Dominicana cuente con un nivel relativamente alto de participación comunitaria ubicándose entre los primeros seis en la región. 
La práctica del voluntariado favorece la cohesión social, el desarrollo de capacidades en nuestra juventud, así como la vinculación activa de la ciudadanía en las decisiones y en la gestión de lo público.  Es por esto que consideramos que tanto el gobierno como las organizaciones de la sociedad civil tenemos el desafío ampliar nuestros esfuerzos para promoverlo con una mayor visión de desarrollo sostenible.   Con la práctica del voluntariado gana el ciudadano y gana la sociedad.


martes, noviembre 25, 2014

Tierra Adentro / Cumplir y hacer cumplir

Declaración Jurada y el Presidente Medina
La Ley 311-14 sobre Declaración Jurada de Patrimonio, del pasado 8 de agosto, establece que todos los funcionarios públicos, a los 30 días de su designación, ratificación o cese en sus funciones, deben hacer su declaración jurada de bienes (patrimonio). Deben incluir pruebas documentales de las informaciones que suministran.
La Cámara de Cuentas estableció la Oficina de Evaluación y Fiscalización del Patrimonio de los Funcionarios Públicos para estos fines.
Ayer, fecha de vencimiento del plazo, sólo 48 funcionarios públicos (de un total de 110) había cumplido con este requisito.
Resistencia, falta de claridad en cuanto a las consecuencias legales, cultura de evasión de responsabilidades… muchos factores inciden para que el 56% de los funcionarios no haya cumplido con su obligación frente a esta Ley.
El Poder Ejecutivo –léase con claridad: el Presidente Danilo Medina- tiene en sus manos tanto la elaboración del reglamento como establecer las consecuencias.
Que el ejemplo comience, señor Presidente. La destitución de quienes no cumplan puede ser una señal clara de que usted no está dispuesto a permitir que personas a quienes usted nombró en el puesto no cumplan con las Leyes (estas y otras).
Que usted está comprometido con cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes.

Y entonces podremos decir: muchas gracias.

viernes, agosto 15, 2014

Mi cocina / El pesto casero

Cómo hacer pesto casero
El pesto es una salsa típica de Italia muy sencilla de preparar y con muchas variantes que aportan matices de sabor y textura a los platos
Por LAURA CAORSI

El perfume inconfundible de la salsa pesto es la albahaca, una hierba aromática con mucha presencia en la cocina mediterránea cuyo aroma y sabor son deliciosos e inconfundibles. Típica del verano y muy interesante para dar personalidad a las ensaladas, la albahaca se puede conservar también para otros momentos del año, incluso en el pesto. Esta salsa italiana tiene unas cuantas variantes, ya que no la definen sus ingredientes sino su método de elaboración: "pesto" deriva del verbo pestare, que significa aplastar, triturar o exprimir, por lo que el "ingrediente" más tradicional del pesto es el mortero. En el siguiente artículo se explica cómo hacer pesto casero.

Pesto casero en cuestión de minutos
El pesto es una salsa muy empleada en Italia. Su base es el mortero, ya que todos los ingredientes se machacan, y su "hierba insignia" es la albahaca, cuya fragancia es capaz de perfumar una cocina entera. Si no se tiene un mortero -o da pereza usarlo-, se puede utilizar una batidora de mano para triturar todos los ingredientes.

Pesto verde (o pesto genovés).
Necesitamos: 10 hojas de albahaca fresca, 1 cucharada sopera de piñones, 15 gramos de queso parmesano rallado, medio diente de ajo, 35 ml de aceite de oliva y una pizca de sal. Con estas cantidades obtendremos unos 50 ml de salsa.
Preparación (tradicional): picamos el ajo en cuadraditos muy pequeñitos y lo aplastamos con el mortero, junto con una pizca de sal, hasta conseguir una pasta. A continuación, añadimos los piñones y seguimos majando los ingredientes. Una vez que se han deshecho los piñones, incorporamos las hojas de albahaca, antes picadas con un cuchillo. Continuamos machacando todo con el mortero. Agregamos poco a poco el aceite de oliva, mientras mezclamos con los demás ingredientes. Por último, incorporamos el queso parmesano rallado.
Sugerencias prácticas:
Si en lugar del mortero se emplea la batidora, añadimos en el vaso todos los ingredientes, menos el queso y la mitad del aceite. Trituramos e incorporamos al final el resto de aceite y el parmesano.
Si no hay queso parmesano, cualquier queso curado (de leche de vaca) puede servir como sustituto de emergencia. El queso manchego es una buena opción.
Los piñones se pueden sustituir por otros frutos secos. Las nueces quedan muy bien y le confieren un sabor especial a la salsa.

Pesto rojo (o pesto rosso).
Tiene este color por el tomate, su ingrediente principal, que se suele usar deshidratado, aunque algunas variantes lo admiten fresco y maduro (como el pesto alla trapanese, una receta de origen siciliano).
Necesitamos: 6 tomates secos, 1 diente de ajo, 10 hojas de albahaca fresca, 1 cucharada sopera de piñones, 100 ml de aceite de oliva y 50 gramos de queso parmesano rallado.
Preparación: sumergimos los tomates en un bol con agua durante 20 minutos, para rehidratarlos. Pasado ese tiempo, cogemos los tomates, los troceamos y los introducimos en el vaso de la batidora. Añadimos también los piñones, las hojas de albahaca cortadas y el ajo. Mientras batimos y trituramos el conjunto, vertemos poco a poco el aceite. Al final, agregamos el queso y mezclamos.

Otros pestos:
Pesto alla trapanese. Típico de Trapani (Sicilia). Se hace con albahaca, tomates frescos, almendras, ajo, queso rallado, aceite de oliva y pimienta negra.
Pesto alla calabrese. También procede del sur de Italia (muy cerca de Sicilia). Se hace con pimientos rojos, aceite de oliva, tomate triturado, albahaca fresca, pimienta roja y tres tipos de queso: parmesano rallado, queso de oveja y queso cottage.
Pesto alla siciliana. No hace falta aclarar su procedencia. Se prepara con tomate, albahaca, piñones (o nueces), aceite de oliva, ajo, sal, pimienta, queso parmesano y queso ricotta.




sábado, julio 26, 2014

El MDB / Aclarando términos

Todo punto de vista...
"Todo punto de vista es la vista desde un punto" decía el teólogo Leonardo Boff. La situación, el punto en que te encuentras, marca mucho tus reflexiones. Sin embargo, en GCPareto no renunciamos a aclarar términos (pese al relativismo imperante en las ciencias sociales).
En el MDB se asumen un conjunto de definiciones que es bueno explicitar como punto de partida.
"Desarrollo de Base". Zaffaroni indica que es "el proceso mediante el cual los sectores desfavorecidos se organizan para mejorar el bienestar social, cultural y económico de sus familias, comunidades y sociedades".
Esto supone un proceso que coloca en el centro a la gente, sus instituciones u organizaciones, sus redes, en fin, el capital social de que disponen y que requieren.
"Resultados", "evaluación", "aprendizaje". Resultados es igual a cambios. No se atribuye un signo (positivo, negativo). Evaluación: análisis de los resultados alcanzados con relación a los objetivos previstos y los factores que han incidido.
La relación de los resultados con el contexto en que fueron generados, las estrategias adoptadas, los fracasos, las decisiones, etc. conlleva aprendizaje que ha de tomarse en cuenta para la continuidad del proceso.
Lo significativo. No se puede evaluar un proyecto sin determinar qué es lo significativo, lo cual nos permitirá reducir las preguntas a las esenciales.
Relación directa? Es un punto difícil atribuir resultados a un proyecto.

En el fondo, sin que lo indique Zaffaroni, descansa un concepto de desarrollo -el de la IAF-. Será necesario revisar el concepto que predomina en los actores involucrados en un proyecto. A lo mejor lo que es un éxito en una concepción, en otra puede ser una simple trampa.